viernes, diciembre 31, 2004

La culpa fue del chachachá

Ayer la policía detuvo al fin al "presunto" asesino de una niña pequeña. El crimen había conmocionado a todo Japón, así que ha sido una gran noticia.

El detenido es un repartidor del periódico Mainichi, y tal y como suponía, el director del citado periódico no ha tardado en disculparse ante la familia de la víctima. Y quiero decir disculparse, no darles el pésame.

Si ustedes ven la relación (no es una técnica de propaganda), por favor, me la explíquen.

Y yo les pido disculpas porque este blog no creo que se vuelva a actualizar hasta, al menos, el día 5.

Como niños

Llega el año nuevo y los grandes almacenes de todo Japón preparan cada año para el uno de enero una actualización de los "sobres sorpresa" que tanto han gustado siempre a los infantes (no hablo del ejército, a los otros, los inocentes). Pero aquí es un juego para adultos.

Las "bolsas de la suerte" hacen que se formen largas colas (me refiero a una persona alineada detrás de otra, no es un método efectivo de alargamiento del pene, lo siento) antes de la apertura de los centros comerciales. La cosa está en que se venden unas bolsas cuyo contenido es desconocido, pero que te garantizan que su coste es el doble (o, a veces, muchísimo más) de lo que tú vas a pagar. Así, por 5000 yenes puedes encontrar una plancha que ayer se vendía por 10 000, por 1 000 000 de yenes puedes encontrarte 2 000 000 de yenes en diamantes, o 2 000 000 de yenes en aceitunas rellenas de anchoa. Hay verdaderos especialistas en el tema, porque no todos los grandes almacenes son iguales.

Fíjense en qué técnicas de venta para deshacerse de los excedentes del almacén. Uno compra barato, pero sin saber el qué.

Hay de todos los precios, ¿se animan a jugar?

La prueba del algodón

Fin de año es una dura época para las amas de casa japonesas. No sólo se trata de cocinar el "osechi", el desayuno especial del día 1 del que ya les contaré algo en cuanto lo haya degustado, sino que, además, es la época en la que se hace la limpieza general de la casa. Ya saben, esos rincones difíciles que evitamos mirar el resto del año.

En occidente se hace la limpieza primaveral, con el buen tiempo, pero aquí es como un símbolo para empezar bien el año, de forma limpia y ordenada. Aunque conozco algún ejemplo que no ha cumplido la tradición durante varios años.

De momento, ayer nevó en Tokio y mi corazón de niño (el que llevo dentro del pecho, no el que tengo guardado en formol) se alegró. Ya les contaré si he sido capaz de tomarme las uvas, se las encargué a mi suegra, pero no sé si las habrá conseguido.

Feliz año a todos. Como díría Grant Morrison: a ver si este es el año en el que todos conseguimos lo que queremos, incluso el enemigo. Intenta recordar, sólo es un juego.

sábado, diciembre 25, 2004

Soy un monstruo

A ver si adivinan cuál es la foto del monstruo japonés llamado Godzilla.






Respuesta: las dos.
El primero es un monstruo gigante que destruía Tokio sin importarle que fuera ciudad o provincia, y el segundo es un monstruo, un gigante del béisbol así apodado.

De nombre Hideki Matsui, actualmente lleva varias temporadas jugando en los New York Yankees. Además de ser muy bueno, es muy querido por la prensa norteamericana porque siempre atiende a los periodistas y les responde con franqueza.

martes, diciembre 21, 2004

Les destruyo Tokio

Las meigas no existen, pero haberlas haylas. Pues lo mismo pasa con Tokio, que no existe... como ciudad. Y es algo que no se suele conocer en Occidente: Tokio, a pesar de ser la capital de Japón, no es una ciudad, es una provincia; y como tal, no tiene alcalde, sino gobernador.
El centro de la provincia está compuesto por 23 grandes ciudades pegadas unas a otras (llamadas ku), como Shibuya, Shinjuku, etc..., y muchas ciudades pequeñas (llamadas shi), como la mía. Ninguna de ellas se llama Tokio. Lo único que hay con ese nombre es una gran estación de tren y metro.
Estas son unas fechas excelentes para que les cuenten a sus hijos la verdad sobre Papá Noel, los reyes magos... y Tokio.

domingo, diciembre 19, 2004

Banzai

Último fin de semana antes de navidad, y todos los japoneses aprovechan para acabar de hacer sus compras. Aparte de los repartidores de pizza disfrazados de Papá Noel (incluso he visto un perro), también aparecen otros tipos de personajes más oscuros.
Ya les hablé de las furgonetas de la ultraderecha que van recorriendo las ciudades brindando música militar. Además de brindando, blindando, porque van bien protegidas por lo que pueda pasar. También me suena comentar la afición de los japoneses por dar discursos políticos, de todas las tendencias, en la puerta de las estaciones, y también la indiferencia absoluta con la que son recibidos por los viajeros.
Esta tarde, en la puerta de la estación de Ikebukuro, teníamos un discurso de uno de estos partidos. "Por el emperadooor, banzaaaaaaaaai", se desgañitaban gritando. Debo reconocer que lo decían con toda convicción, y eso no ha hecho sino aumentar mis temblores.
No lejos de allí se hallaban apostados algunos abuelos de aspecto descuidado que, aprovechando la época en la que estamos, sotenían unos carteles con mensajes como "Todos somos pecadores" y "Resucitemos en Jesucristo". Afortunadamente, han tenido el detalle de no decir nada sobre fin del mundo...
Y ya que estamos, les explicaré el porqué (o, al menos, uno de ellos) hay tantas sectas en Japón. Por lo visto, las organizaciones religiosas están exentas de pagar (al menos buena parte de los) impuestos, así que sale rentable montarse una secta para el fin de semana. Si la adoración y el proselitismo no les parecía suficiente aliciente para erigirse en pope, aquí tienen su oportunidad de oro.

Kitano sensei

Sepan que el ínclito Takeshi Kitano va a conducir desde el próximo curso una clase sobre dirección de cine en Geidai, la misma universidad donde trabaja mi señora, pero en diferente campus: Kitano en Yokohama, y mi señora en Toride.

Según me han informado mis servicios de inteligencia, los alumnos tendrán oportunidad de grabar sus propios ejercicios contando para ello con actores profesionales a los que tendrán que dirigir. Eso sí, con semejante profesor, no creo que nadie se atreva a cuchichear en clase, por lo que pueda pasar.

Si alguien está interesado...

Midas y Hermidas, o la lluvia dorada

Tampoco hay aquí ríos de leche y miel, pero sí que se bebe oro. Para las ocasiones especiales (y el año nuevo es una de ellas) se suelen comprar ciertas botellas de sake o champán en cuyo interior tienen flotando virutillas de oro, cual lluvia dorada (no, no me refería a la otra lluvia dorada). Al servirlo hay que procurar que caiga oro en todos los vasos, y se supone que beberlo da buena suerte.

En la parte informativa de hoy, les diré que en Japón tienen su propia versión del "Mensaje navideño de su majestad el rey Don Juan Carlos" en la forma del "Mensaje de año nuevo del Emperador Aki-Hito". Como el emperador no puede opinar de ningún tema político o religioso, su intervención se limita a decir "Deseo a todos los japoneses un feliz año nuevo". Una buena medida para no tener que pagar a alguien para que escriba un nuevo discurso cada año.

Brindo con oro por ustedes.

jueves, diciembre 16, 2004

Terrorismo social

Ayer tuve que tocar Chansón francesa en un restaurante español de Akasaka (La colina roja), como siempre acompañando a Pascal Venturelli, un cantante francés afincado en Japón desde hace años. Además de una rica cena semiespañola, pudimos conversar de lo divino y lo humano, lo habitual.
Ya les comenté alguna vez las peculiaridades de los japoneses para con los extranjeros, que parecen profesores de guardería. Sin embargo, él ha pasado a la ofensiva. Para hacerles pensar, según dice. Y es que cada vez que ve a alguien (fuera de los sitios de trabajo) usando un cuchillo y un tenedor, se acerca y le dice "Qué hábil es usted utilizando los cubiertos", o en el caso de que algún japonés le de por decir "bon jour", "merci" o alguna palabra por el estilo, responde "Qué bien habla usted francés". Si en vez de cantante fuera farmacéutico, podría decirse que les da una dosis de su misma medicina; y si fuera comerciante, les pagaría con su misma moneda (en cuyo caso, no obtendría ningún beneficio ni el vendedor, ni el comprador).
Por otro lado, aunque los japoneses son muy amables y respetuosos en general, hay ciertos detalles hacia el extranjero que son ciertamente sorprendentes. En mi cárné de residente, la palabra inglesa que emplean para denominarnos es "alien", y no extranjero. También he oido hablar de una española, a la que cuando le llaman (ya les comenté lo dificil que es llamar a alguien con un sustantivo) "señora extranjera", responde con un "señor/a japonés/a".
Tampoco puedo dejar de comentar lo acaecido en uno de los trenes que cogí ayer. Tuve la suerte de poderme sentar, algo que se agradece. No es que el tren fuese abarrotado, pero sí lo suficiente para que encontrar un asiento no fuera algo demasiado fácil. A mi derecha tenía a una chica (del tan criticado sector, que a mí me fascina, que aprovecha para maquillarse en el tren); a mi izquierda un asiento vacío, y a su lado una señora de unos 50 años.
Algunas personas prefieren, ciertamente, quedarse de pie por un motivo u otro; pero me llamó la atención que, en cuanto se levantó la señora madura, otra mujer que llevaba un rato de pie en el tren corrió rauda y veloz, cual alma que lleva el diablo, a ocupar su asiento vacante. Por supuesto, guardando uno vacío de separación conmigo. A mí es que me da la risa cuando presencio cosas tan absurdas. La próxima vez me desplazaré un asiento a la izquierda a ver si se vuelve a levantar (me refiero a la señora, que a mí no me excitan los trenes; al menos los urbanos).

martes, diciembre 14, 2004

Repóker


Foto: Miki

Aquí tienen una foto (hecha con un móvil, de ahí su baja resolución) de algunos de los miembros de La tuna de Japón. Hoy hemos tenido una actuación en una fiesta navideña de los trabajadores de una empresa que prepara bodas. Por lo visto, una empresa deficitaria desgrava impuestos, y es práctica corriente, al menos en Japón, celebrar este tipo de eventos, que pasan a engrosar la lista de gastos. Ya ven, perder también mola.

El lugar era puro lujo. Lamentablemente, no pudimos confraternizar con los invitados. Y mientras no estabamos tocando, nos recogían, y permanecíamos guardados hasta el siguiente pase.

Ocupándose de nosotros teníamos a dos guapísimas señoritas de la empresa de eventos musicales que se encargaba de la fiesta. Nos han acompañado en todo momento y se han preocupado de que todo saliese bien. Sin embargo, uno no sabe hasta que punto su eterna sonrisa y sus ganas de conversar son reales o de alquiler. Quiero decir que, yo no necesito un tratamiento especial para hacerme sentir importante que vaya más allá de la debida cortesía, y aunque el objetivo sea hacerte sentir lo más cómodo posible, al ser yo una persona ciertamente extraña, no puedo dejar de sentir cierto resquemor interior.

Una vez terminado el trabajo, hemos ido a comer juntos a un bufet libre italiano, donde, sin perder en ningún momento la compostura, todo ha sido mucho más natural. Como ver una fiesta nos ha hecho salivar, nos hemos montado nuestra propia juerga con la que hemos roto las sonrisas profesionales y reemplazádolas por sonoras carcajadas. Tres españoles diciendo sandeces absurdas en (un exquisito) japonés... tal vez nos espera una prometedora carrera como cómicos, ya saben: "We are dangerous".

Por si esto fuera poco, nuestras acompañantes respondían a los nombres de Miki (Bella princesa) y Mika (Perfume de belleza), y ya saben que servidor es Micko... si hubiesen venido Mike y Miku, seríamos un repóker viviente. Pero como tienen nombre de hombre, no los hemos echado en falta.

Dangerous

Hay en Japón una famosa pareja de humoristas que trabaja bajo el nombre "Dangerous". Por lo visto, cierta vez que viajaban por EE.UU. (donde son tan famosos como en España) un policía del aeropuerto les pidió que se identificasen y uno de ellos le respondió con el mismo gesto que usaban en al comienzo de sus espectáculos (no lo conozco, pero imaginen, manos abiertas, postura extraña y sonrisa), cuando dicen: "We are dangerous". Acto seguido, el policía se lo llevó para interrogarle. 3 horas. Y el otro esperando en la terminal. Si es que ya no queda sentido del humor...
En otro orden de cosas, avisarles de que se está probando con éxito un vehículo mixto que puede funcionar por carretera y por la vía del tren, cambiando las ruedas. Se prevee que esté disponible dentro de 2 años y medio, y entre sus aplicaciones podría estar la de ambulancia en zonas en las que nieva mucho y es fácil que se quede cortada la carretera, como en Hokkaido. Lo que no han dicho es para cuándo estará disponible la versión reducida para las maquetas de trenes eléctricos (yo quiero un tren nuclear ya).

domingo, diciembre 12, 2004

Reventa

Curiosos establecimientos los que hay situados en Japón y dedicados a la venta de todo tipo de entradas, tickets y bonos. Reventa perfectamente legal, y no sólo eso, sino que, a pesar de lo que pueda parecer, más barata que en taquilla.
Es decir, si se quiere ir al cine, al teatro, al béisbol, a un museo, a un concierto, o comprar bonos para la autopista, es mejor pasar por esa tienda, ya que tienen un descuento considerable. Cómo lo consiguen, no lo sé.
Como curiosidad, les diré que hace poco se descubrieron un montón de bonos para la autopista falsos en circulación, que habían sido vendidos en alguna de estas tiendas... (por no hablar del adolescente de 14 años que se dedicaba a falsificar billetes de 10 000 yenes y gastarlos en máquinas expendedoras de tarjetas telefónicas; algo más elaborado que el sistema español de hacer fotocopias en color que piensan todos los niños).
Sin embargo, sí conozco la explicación al por qué del descuento en los bonos de los grandes almacenes. Los japoneses prefieren regalar un bono (que se espende de primera mano en los grandes almacenes) antes que dinero (cosas del bien quedar, aunque se agradecería más lo otro), así que, o te lo gastas en algo que se venda en grandes almacenes (que suele ser casi todo, pero no tiene por qué ser el sitio más barato para comprarlo), o los cambias por dinero en una de esas tiendas. Por supuesto, el cambio es menor del precio real, pero no tanto como pensaba, pongamos que pagan al 95 %, y lo revenden al 98%. No crean que todo el negocio de cosas de segunda mano es tan barato para todo, pero uno se puede aprovechar de ciertas ventajas. Algo bueno tienen que admitir que hay por aquí también, ¿no?

Orejones

No pienso mencionar a Charles de Inglaterra más allá de la primera frase, descuiden. Más allá del (exquisito) turrón que mi familia tuvo a bien enviarme, no dispongo de ningún otro dulce navideño de los que tradicionalmente se consumen en España.

Pero he descubierto que los japoneses tienen su propia versión de los orejones, hecha, en vez de con melocotón, con caqui. Mas no se trata de tiras secas, sino de la fruta entera, que queda como una pelota anaranjada con arrugas de bisabuela, y que tiene su parte interior con una textura cremosa cercana a la mermelada, diferente de la superficie.

viernes, diciembre 10, 2004

¿Tiene cambios? ¿A cuánto?

Si usted vive en Japón y quiere conquistar a la tendera de la esquina, o simplemente es una buena persona, tome nota. Por lo visto, si usted va al banco y pide que le cambien un billete de mil yenes en mil monedas de yen para tener cambios en su tienda, se lo harán de 350 amores, que es la comisión en yenes que le cargarán por la operación. Así que si le lleva una colección de dinero suelto repe para que se la cambie a su tendero de confianza, le quedará muy agradecido.
Y es que señores, como les diría cualquier japonés, la economía va muy mal. Y no vea las cruces que se tiene que hacer uno, y lo difícil que es contener las lágrimas al ver a los banqueros por la calle, vestidos con harapos los pobrecitos, alguno con un simple taparrabos, descalzos, con la boquita y las manitas sucias, tiritando de frío y pidiendo con un vasito de papel.

La mona desnuda

La navidad, al ser éste un país minoritariamente cristiano, es como la mona desvestida de seda. Despojada de ropajes que constriña sus movimientos, se convierte en una orgía consumista que come y almuerza, y muy bien por cierto.
Así, el sentido familiar de las fiestas en honor de Mitra se reserva para añonuevo, y el día 24 y 25, lo festejan las parejas. Es más, lo festejan festejando. Una romántica nochebuena en un hotel es algo corriente. Aunque el regalo deseado por las japonesas es, invariablemente, un bolso de marca: Luis Vuitton, Channel, etc. Por otro lado, no es infrecuente que él se gaste toda la paga extra navideña en un regalo, y recibir sólo una corbata a cambio. Pero ¿qué es lo que no vale el amor?

Okupas

No es lo mismo estar ocupado que estar ocupando, podría recalcar Camilo José Cela. Como hay gente que no está tan puesta en tiempos verbales como el fenecido escritor, el gobierno japonés ha prorrogado un añito más la estancia (de dudosa legalidad) de Las fuerzas de Autodefensa de Japón en Irak, donde supongo que se estarán autodefendiendo.
Es tragicómico (tragi, aunque vaya al principio, hace referencia al final de la historia) lo sucedido no hace mucho en el congreso japonés. Una mañana la oposición progresista se encontró con que faltaba gran cantidad de diputados del sector en el gobierno, lo que aprovecharon para proponer una votación para retirar las tropas (de autodefensa, alias glóbulos amarillos) de Irak. Sin embargo, los diputados del gobierno se apresuraron a llamar por el móvil a sus camaradas ausentes, que acudieron de urgencia para parar la votación. "Ven al congreso. Pásalo", ponía en los mensajes... dicen.
Para terminar, les contaré el final del caso Jenkins, el desertor estadounidense que vivía en Corea del Norte al que le obligaron a casarse con una japonesa secuestrada y que pudo salir con su familia del país hace pocos meses (busquen artículos anteriores). Tras un brevísimo perido de detención, fue expulsado del ejército norteamericano y ahora se ha establecido con su familia en una ciudad de Japón, cuyo ayuntamiento se ha comprometido a buscarle un puesto de trabajo. No olviden que los ex-secuestrados por Corea son una especie de héroes nacionales.

¿Riiing?

¿Alguna vez ha sentido violada su intimidad cuando viajando en un medio público de locomoción ha usado su móvil para algo que no sea hablar (léase, mensajes, juegos, navegar por internet) y su vecino estira el cuello para ver qué sucede entre sus manos?
Pues no se preocupe más, porque ahora en Japón se han puesto a la venta unas pegatinas transparentes para el usuario, pero que desde cualquier otro punto de vista muestran una bonita (feas también las hay) holografía que impide ver el contenido de la pantalla.
Acabe con los mirones, deje de ser el centro de atención. Muy pronto en su óptica, el modelo para gafas.

martes, diciembre 07, 2004

Del plato a la luna

Bien pudiera ser el título de la novela inédita de Jules Verne, pero es allí donde se me ha ido el conejo desde que emigré. Según el fabulario japonés, en la luna vive (por lo menos) un conejo; y no sólo eso, sino que el roedor se pasa el año haciendo mochi (una pasta de arroz) para comérselo en año nuevo. Tanto la luna como el conejo (a pesar que hay todo el año ambos) se consideran motivos "de otoño", y durante la estación que ve caer las hojas aparecen decorando vajillas, pañuelos, cortinillas, etc... (y todo lo que se puedan imaginar).
Habría que preguntarles a Armstrong (Neil, no Louis) y a Aldrin (Edwin, no Jeremías) sobre lo que vieron realmente en la luna, y que la NASA dé de una vez una explicación convincente a los misteriosos círculos que aparecen en los campos de zanahorias de todo el mundo.
Es habitual que los infantes japoneses tengan en el colegio un conejito para cuidar (yo tenía gusanos de seda y me parecían unos bichos soberbios... la infancia... una enfermedad que se cura), de tal manera que en el imaginario popular se trata de un animal "no comestible". Les recuerdo que en Japón no se comían a las vacas hasta la llegada de los estadounidenses a finales del siglo XIX. Llegada que ha sido muy lamentada desde entonces; sobre todo por las vacas.

Revelando

, de momento con v, todo llegará. Ya sé que mi cámara es digital, y que si no hay fotos, es por pereza. Por no conectarla al ordenador. Pero en breve les pondré fotos de estos últimos días. He tenido tantos trabajos, que Hércules a mi lado es un piltrafilla de Manpower o Adecco. Esa ha sido la razón de tener esto tan abandonado, pero no se preocupen, a partir de ahora, ya me quitaré de vivir e iré escribiendo por aquí.

jueves, diciembre 02, 2004

Miguel Suzuki-Strogoff, cartero del emperador

"Japón es un país de cartas", dicen con cierto orgullo los japoneses. Y es que, a pesar de toda la tecnología punta y el (Dios lo bendiga, si existe) correo electrónico, el servicio postal ha sabido mantener su lugar (por no hablar de las abundantísimas sucursales de empresas de mensajería).

En año nuevo es preceptivo enviar una postal a las personas con las que mantienes (o quieres mantener) una buena relación. Como se trata de un número elevado que a veces supera las 300 postales o más, se suele hacer una misma postal impresa para todos. Pero ojo, las reglas de la cortesía hacen que debas escribir una frase diferente a cada uno de tu puño y letra o, al menos, firmar. (Como verán, la carta no dice absolutamente nada, solamente es un detalle).

Me resulta alucinante, ya que ni siquiera el Rey de España firma personalmente todos los títulos universitarios (que es parte de su trabajo y por el que, además, cobra), pero a las gentes de a pie se les exige cumplimentar esa labor. Además, hay que escribir las direcciones...

A las personas que han sufrido durante el año la muerte de un familiar cercano (padres, hermanos, cónyuge(s?) o hijos. Si se mueren los cuñados no pasa nada), no se les debe enviar felicitación de año nuevo, y ellos mismos te lo recuerdan. ¿Cómo?, enviándote una postal fúnebre. Así, estos días no hago más que recibir esquelas en el buzón, si eres estadístico puedes llegar a encontrarlo interesante, pero para los que no... Y aún no pudiendo decir que son buenas noticias, si que suponen un ahorro de tiempo y dinero para el remitente de postales de añonuevo.

Si por algún motivo no has podido "escribir" a todo el mundo, tienes una segunda oportunidad en febrero, cuando se escriben postales que yo clasificaría como climático-estacionales en las que se pone algo como "Este año hace mucho frío, espero que lo lleve usted bien". Por supuesto, con eso está todo dicho. No esperen preguntas sobre otros temas, y si reciben contestación, podrñan leer: "Este año hace mucho frío, espero que lo lleve usted bien".

A principios de verano se repite la jugada, con una ligera variación: "Este año hace mucho calor, espero que lo lleve usted bien". Y por supuesto, también cuenta con una segunda oportunidad a finales de verano, en la que se debe escribir: "Este año ha hecho mucho calor, espero que lo haya llevado usted bien".

También en otro tipo de ocasiones tales como bodas y/o mudanzas se envía una postal (con foto en el primer caso) para informar convenientemente de la nueva situación.

Por otra parte, también debemos considerar los regalitos preceptivos. Ahora que se acerca el fin de año, es el momento de agradecer los servicios que te han prestado los "superiores" (léase jefes, profesores, mecenas,... aunque no puedan volar) con un obsequio. Pocos días después, ya entrado el nuevo calendario, se les vuelve a hacer un regalo a las mismas personas para que "este año también sigan apoyándote". No hay nada como ser "superior", ya lo decía Nietzche.

No vayan a olvidarse de ti, a mediados de año (generalmente, julio) vuelve a presentarse la oportunidad de un nuevo regalo.

Así que ya saben, si quieren sorprender a sus amistades con alguna de nuestras bonitas costumbres niponas... Recuerden que no deben hacerlo en casa sin la supervisión de un adulto resposable.

martes, noviembre 30, 2004

Te lo juro por Hipócrates




Aquí les presento un documento gráfico prueba de mi encuentro con Black Jack. Cuando le dije que a mi burro le dolía la cabeza, le recetó una gorrita negra; y cuando le consulté el resfriado de mi muñeca vestida de azul, me recomendó darle jarabe con un tenedor. Este hombre es un genio, ¿habrá estudidado en Los "esculapios"?

Otro día les hablaré de mi fisioterapeuta de Yokohama, que con un secador de pelo te cura el resfriado y la gripe.

sábado, noviembre 27, 2004

Y volver con la frente marchita

A día de hoy, continúo con mi proceso de taurificación en el -¡olé!- gimnasio (aquí conocidos como clubs deportivos); y también continúa, y preveo que no tendrá fin, mi fascinación con el funcionamiento del vestuario.
Aquí han encontrado la manera de no molestar al usuario cerrando los vestuarios para la limpieza. La solución, fácil: no cerrar los vestuarios. Es decir, que mientras te estás cambiando de ropa, o volviendo de la piscina termal, puede aparecer la señora de la limpieza para pasar la aspiradora. Han leído bien, el personal de limpieza del vestuario masculino es un ejército de señoras de mediana edad (entendiendo por mediana la edad que transcurre entre mi madre y mi abuela).
¿Cómo evitar el escándalo?, haciendo que las señoras no levanten la vista del suelo en ningún momento. Un espectáculo entristecedor, por lo icónico de la postura. Por otro lado, espero que, además de permitirles usar gratis el gimnasio al personal de limpieza (cosa que no tengo nada clara), les pongan un fisioterapeuta para sus (inevitables) futuros problemas de cervicales.
Pensando en el vestuario femenino (ya ven, soy un pervertido), me queda la duda de si tendrán un personal de limpieza formado por eunucos. La verdad, prefiero no descubrirlo, no vaya a ser que me hagan una oferta que no pueda rechazar.
Y ya que hablamos de mujeres, comentarles que en la puerta de la cadena de electrónica y electrodomésticos adyacente a mi edificio de apartamentos había una señorita en edad de merecer subida a un pedestal cual venus-afrodita, micrófono en mano glosándonos las excelencias de los nuevos modelos de teléfonos móviles, vistiendo cortísima minifalda blanca a juego con un grueso abrigo de invierno. Se nota que hacía frío... Si quieren, aún están a tiempo de venir y pedirle su teléfono.

Cosas del otoño



Foto: Shizuka Shimoyama

Hace pocos días hice mi preceptiva visita a la peluquería. Qb house (www.qbhouse.co.jp) es una franquicia de peluquerías que por 1 000 yenes, ofrecen 10 minutos de corte de pelo. Como, últimamente, mi demanda es siempre "corto y con la máquinilla" tienen todo mi cariño y mi dinero. Ya comenté en su momento que la mayor curiosidad es la manguera aspiradora que usan para liberarte de los molestos pelillos que quedan. Además, aunque no tengan manga para leer mientras esperas como las peluquerías tradicionales (tampoco hay mucho que esperar, la verdad; y aun así, se echa de menos la clásica Interviú, sin ella no es lo mismo cortarse el pelo), a la salida, si quieres, puedes llevarte el peine de plastico a casa. Si hacen click en Recomendation en su página web, verán cómo es por dentro.


No fue suficiente mi visita que tuvieron que pelar también las riberas de nuestro querido río "Kurome" -ojo(s) negro(s)-. Ya sé que la traducción del nombre en singular puede dar lugar a equívocos, pero el agua parece limpia, y se encuentran con facilidad peces y patos nadando (unos dentro y otros por encima, pero todos vivos) por el río.


Tiempo atrás, había una espesa vegetación escoltando el curso del agua, pero han cortado por lo sano (nunca mejor dicho), incluso a los pobres arbolitos que encontraban solaz en contemplar su reflejo en el agua. Habrán dejado a más de un pobre kappa sin hogar.


Pero bueno, nos han dejado bien peinados. A mí hacia atrás, y a él, con raya enmedio.


Ya lo cantaba La marabunta:

Qué bonitas las torres rojas
en otoño cuando caen las hojas.

jueves, noviembre 25, 2004

Chúpate ésa, Harry Potter

El pasado lunes estuvimos visitando la Niten, una exposición de artistas de todo Japón que se celebra anualmente en el museo prefectural de Tokio; el abanico de géneros abarca pintura, escultura, cerámica, caligrafía y algunos tapices. Es esta exposición la que da pie a la última historia de El olmo del Cáucaso de Jirô Taniguchi.
Se extiende por varias plantas del museo y realmente es para echar la tarde. Y como no, entre tantísimas obras hay algunas maravillas. Si encima le sumamos que fuimos con invitaciones, no podía ser mejor.
Sin embargo, el verdadero espectáculo sucedió en el preimero de los trenes que cogimos de vuelta, enlazando Ueno con Ikebukuro. Con mi legendaria imparcialidad les relataré los hechos para que juzguen ustedes mismos.
(La mayoría de) los trenes y (todos los) metros en Japón tienen los asientos dispuestos longitudinalmente al vagón (en filas pegadas a la pared), así que tienes una buena panorámica de la sociedad, que abarca desde los que aprovechan para echarse una cabezadita hasta las señoritas que se maquillan hábilmente, pasando por los lectores de manga, los estudiantes ferroviarios y los moviladictos (los más habituales).
Un especimen sin catalogar tomó asiento enfrente de nosotros: Una señora que rondaría los 40 años de edad, y con un aspecto que, de tan normal, rondaba ligeramente la vulgaridad. Tras acomodarse abrió su bolso y sacó un pañuelo de papel del que arrancó una tira. Y ahí empezó el ritual: chupando levemente su índice derecho, cual aguerrida lectora de periódico, comenzaba a enrollar la tira hasta formar un churrillo blanco. Formada la herramienta, se la introducía en el oído, la hacía girar y, tras sacarla, la guardaba dentro del bolso. Acabado el proceso, volvía a rasgar el susodicho pañuelo y a elaborar el churrillo una y otra vez. La última, eso sí, dejó el churillo en el interior de la oreja aproximadamente un minuto, antes de decidirse a "guardarlo" en el bolso.
Hasta ahí podría pasar por un ejercicio de exhibicionismo higiénico, pero lo más inquietante era que cada vez que pasaba alguien por delante interrumpía su tarea, extendía los dedos índice y corazón de la mano derecha, hacía un círculo en el aire, como tomando impulso, que terminaba con un hábil movimiento de muñeca, lanzando toda la mano en la dirección en la que había pasado el individuo. Todo ello sin perder la compostura, y con la calma de aquel que repite un gesto conocido, íntimo.
A veces, antes de comenzar a trazar el círculo, se ponía la mano encima de la cabeza y se pasaba la palma extendida por delante de la cara. No pude averiguar de qué dependía, lo siento.
Una vez cumplida su misión, volvía a sus churrillos, hasta que alguien se decidiera a pasar.
Tenía gran curiosidad por saber si exportaba el gesto a su vida cotidiana y lo repetía para cada persona con la que se cruzaba por la calle, o sólo cuando tomaba asiento en el tren; y cuál fue mi alegría al comprobar que bajaba en la misma estación que nosotros. Mas lo hizo por otra puerta, y la perdí entre la multitud... o tal vez desapareció.
Locura, secta, alta magia... ustedes me dirán.

miércoles, noviembre 24, 2004

Alfredo Landia




Las gentes acuden los fines de semana a Disneylandia en busca de emociones y se fotografían con un (señor disfrazado de) ratón más falso que un dólar con la cara de Lenin. Servidor se fotografía con está chica (que les aseguro que es de verdad) vestida con su traje tradicional y también de otro landia: Tailandia.


Ahora dejen de mirarla y noten que yo estoy al lado, sólo quiero un poco de fama.

jueves, noviembre 18, 2004

El pavo




Para no ponérselo difícil, les diré que el pavo al que me refiero es el de abajo a la izquierda (¿verdad?). Por lo visto, George W. Bush ha vuelto a demostrar sus grandes valores morales, religiosos y humanitarios, y ha indultado a un par de pavos que iban a ser sacrificados para la cena del Día de Acción de Gracias. Para que vean lo democrático que es el hombre, fue una votación directa de los ciudadanos a través de la página web de la Casa blanca la que determinó los pavos que disfrutarían de la oportunidad de "volver a nacer".
El de la foto, llamado Galleta, tal vez le recordase demasiado a aquel pretzel terrorista y seguro que ha respirado con alivio al saberse libre de la dura prueba psicologicogastronómica. Su compañero era Salsa, y ambos eran más reales que el pavo televisivo del año pasado en Irak.
Si se preguntan por la extraña forma de sujetar al pavo, les haré saber que es lo que se denomina una "sujección preventiva", ya que el pavo terrorista del año pasado tuvo la osadía de picarle (murió envenenado 3 meses después, aunque la versión oficial habla de hormonas para el crecimiento). Esta medida de precaución fue sugerida por la secretaría de Seguridad Nacional.
No estaría mal ampliar esta práctica y poder indultar por intenet a algunos de los "pájaros" que tienen en Guantánamo.
Y tengan cuidado en no lesionarse lo más mínimo delante de algún marine, no vaya a ser que, en un acto de compasión, les remate jodidamente.

miércoles, noviembre 17, 2004

Su tabaco, gracias

En un programa de curiosidades acaban de hacer un pequeño reportaje sobre el "Concurso nacional de cajeras de supermercado de Japón" del cual, este año, se ha celebrado su 23ª edición. Como estoy seguro de que no pueden vivir sin él, se lo cuento.


El engendro empieza con un desfile de cajeras en sus mejores uniformes en un remedo de los desfiles olímpicos al que sigue un juramento de "juego limpio" -algo tradicional en las competiciones deportivas japonesas- que efectúa una representante. Esta vez se le olvidó el final.


A partir de ahí, cada cajera se enfrenta, detrás de un mostrador con caja electrónica, a varias pruebas, como cobrar o responder preguntas de las clientas. Absolutamente todas usan el mismo sistema: sonrisa falsa, falsísima, voz de pesadilla (como oír a un personaje de dibujos animados teniendo un orgasmo), reverencias romperiñones y construciones de cortesía estereotipadas.


Vamos, que si me atienden a mí así, seguro que no vuelvo. Recuerdo con agrado a la cajera que trabajaba en el Día situado a 100 metros de la plaza Bonanova de Barcelona, que aparte de ser amable y guapísima, me perdonaba los céntimos de euro; o a la gente de Taj Mahal, verdaderos maestros del mostrador...


Han llegado los deportes capitalistas. ¿Tendrán subvención de la embajada Norteamericana? Para compensar, ¿habrá lanzamiento de hoz y martillo en las próximas olimpiadas?


Cuando acaben de comprar, dénle ánimos a su cajera de confianza.

Por Dios, por la patria y el ¿Rey? (o por qué casarse, a veces, no es un gran negocio)

Me perdí lo de Felipe y Letizia, pero el destino me ha dado una segunda oportunidad, y es que se "nos" casa la ornitóloga más famosa de Japón: la hija del emperador. Y aquí vienen las curiosidades: ya sabrán ustedes que en Japón, (generalmente) la mujer (y no el marido) pierde su apellido en favor del de su esposo. Pero no sólo eso, sino que se entiende que entra a formar parte del clan familiar de éste, abandonando la suya natal. A efectos de ciudadanía de a pie no tiene mayor relevancia, pero con la princesa es diferente. Al abandonar a su familia por la de su marido perderá el rango de "alteza" y todos los privilegios y obligaciones que conlleva, absolutamente todo.
Ustedes ya saben (y si no, ya se enteran) que yo no soy muy monárquico que digamos (excepto si me nombran rey a mí, claro. ¿Alguien se anima? Les prometo diversión en ese caso.), pero aún me queda algo de corazón (¿quieren un poco?). Al pasar a ser una ciudadana normal y corriente, ya no podrá mantener contacto con la familia real (su familia a fin de cuentas), mas que pidiendo audiencias, y a traves de los canales oficiales, como cualquier otra persona.


Lo mismo sucede al revés. Cuando un príncipe se casa con su señora, ésta abandona a su familia y adopta estatus real. El abandono es literal, se acabaron las visitas a casa de los padres (depende de la suegra, eso que se gana el príncipe). Hay un ministerio que dicta con mano de hierro las agendas de los miembros de la famila real y decide si pueden o no realizar hasta el más mínimo detalle. Eso me lleva a pensar que, o les gusta mucho el dinero del estado, o son muy cobardes para no dar un puñetazo en la mesa y dejarse de tanta tontería.


Las tumbas de los antiguos emperadores no pueden ser visitadas por nadie. Esto ha dado pie a la especulación y ha hecho surgir numerosas teorías a lo largo de la historia. Algunos dicen que las tumbas llevan una inscripción con la estrella de David (el rey judío, no el gnomo), otros que el emperador viene de Corea (el sintoísmo parece que tiene su origen allí, y la figura del emperador va inevitablemente ligada a esta religión -donde se supone, o suponía antes de 1945- que el emperador era descendiente directo de los dioses. Les recuerdo que los borbones descienden de Hércules, y por ende, de Zeus). Pero nadie les hablará de estos temas, porque la figura del emperador es tabú. Sólo hay que escuchar las furgonetas de los partidos de ultraderecha que recorren las calles con himnos militares y recordar que todavía hay gente que se suicida por el emperador para sentir un escalofrío antesd e ir a dormir y comprobar que se ha cerrado bien la puerta.


Lo que les decía, que su futura no-majestad va a tener un nuevo tipo de pajarito que estudiar.

viernes, noviembre 12, 2004

El plátano es sensacional

Loaba el oso Balú las virtudes de esta fruta (probablemente por presiones a Disney del lobby representante de los importadores de plátano a los EE.UU.) y es cierto que en Japón es la más barata, y por ende, seguramente la más consumida, pero eso tiene poco que ver con el tema de hoy.
Sin embargo, muchos chinos no lo ven tan claro según me comentaba hoy mi amigo Ryû, un chino amable, hablador, generoso y que gusta de elogiar la vida en China, donde parece que todo es barato y la gente es maravillosa (aunque ayer un submarino nuclear chino entró en las aguas territoriales japonesas. Eso en política internacional debe de ser como mirarles las bragas a las chicas por debajo de la falda, porque el gobierno japonés se ha enfadado mucho).
Ya hace tiempo que muchos chinos emigran a occidente; sobre todo (y aun habiendo tanto donde elegir) a los EE.UU.. Allí se casan y tienen hijos, que crecen y estudian en el país de acogida, de donde adoptan sus costumbres.
Los chinos residentes en China les llaman "bananas", porque son amarillos por fuera, pero blancos por dentro. Y muchos abuelos advierten a sus nietos emigrantes "¡No te conviertas en un banana!"; y tiemblan de pensar en China convertida en una República Popular Bananera (Popular, gracias a Buda, en el sentido de izquierdas, claro).
Así que, entonces, yo seré como Humpty Dumpty, un huevo.

martes, noviembre 09, 2004

Como un toro

No, no les voy a hacer un análisis sociocultural desde el punto de vista de Jesulín de Ubrique. Resulta que nos acabamos de apuntar al gimnasio, y espero que ése sea el resultado, aunque sin los cuernos.
Los japoneses que trabajan de cara al público tienen un manual de comportamiento que varía en función de la empresa, pero en el que detallan todo, todo, todo. Porque si no, por lo visto la gente protesta. Y yo me pregunto si es que tienen mucho tiempo libre, porque al apuntarnos nos leyeron el maldito folleto con las instrucciones y recomendaciones de uso, pero el primer día, con la excusa de enseñarnos el funcionamiento del gimnasio, las máquinas, etc., ¡nos lo volvieron a leer! ¡y más despacio!
Uno que no había visto hoja verde en su vida, pues se queda maravillado de tanta máquina y tanto cacharro deportivo. Aunque lo más divertido sea lo más simple y común: la báscula (he perdido desde que he venido a Japón), el aparato para tomar la tensión (baja, bajísima), el aparato para medir la altura (mido por lo menos un centímetro menos de lo que pensaba. Sin embargo mi mujer ha crecido, ¡a su edad!) y otro que calcula el porcentaje de grasa del cuerpo (normal).
Si ustedes piensan que el gimnasio está lleno de bellezas esculturales que trabajan su cuerpo hasta la extenuación, están equivocados, al menos en Japón. El 85% de los usuarios son abuelas (una pequeña fracción se queda en señoras maduras) y del 15% restante, tres cuartas partes son abuelos. También puede ser que en el turno de mañana (que es el más barato) sólo vayan los jubilados, pero en Japón es un poco raro.
Mención aparte merece la piscina. La temperatura del agua es ideal, nada de shocks fríos y retemblores al entrar. Calentita, como debe ser, y acompañada por un jacuzzi (sin rubias, ni champán), una piscina de hidromasaje y una sauna. A esta última no le veo la gracia. El calor no es insoportable, pero la humedad es asfixiante.
Hoy he acompañado a mi señora a la clase (gratuita) de baile latino. Es triste ver cómo todas las abuelas bailan mejor que yo, pero me consuelo sabiendo que soy (junto a mi mujer) la única persona que entendía la letra de las canciones... Triste, ¿verdad?
Pero el detalle más ridículo y sorprendente es el vestuario masculino (al femenino no me dejan entrar). La enorme mayoríade los señores, una vez desnudos y encaminados a la ducha, colocan la toalla, una bolsa, o las manos delante de la entrepierna para no asomar ni el mínimo resquicio de su pene y sus testículos. No es que tenga ningún interés personal ni urológico en contemplar la dotación de cada uno (más bien al contrario), pero me parece ridículo el que unos señores que se suponen adultos sigan jugando al "no me veas la pilila, Maripili".

domingo, noviembre 07, 2004

Lázaro de Tokio

La picaresca no debe de ser un género tan "español" como dicen en el colegio por lo visto estos últimos días. A pesar de que Japón tiene uno de los índices de criminalidad más bajos del mundo, abundan las historias de timadores y timados. Desde la del señor que va de casa en casa, diciendo que es policía o de la compañía de seguros, pidiendo dinero porque el hijo de los dueños ha sido responsable de un accidente de tráfico en el que ha muerto un recien nacido a cuya familia hay que indemnizar, hasta la carta que recibió mi suegra de una compañía telefónica exigiendo el pago de una deuda a riesgo de ir a los tribunales. En el primer caso, el susodicho hombre es tan policía como el pluriempleado padre de uno de mis compañeros de colegio, principalmente dependiente de unos grandes almacenes, pero a la vez, policía, ninja y Superman. En el segundo, la compañía es, por supuesto, falsa, y la deuda inexsistente, pero como no piden una cantidad de dinero concreta, la policía no puede hacer nada (o eso dicen).
Por otra parte, también están en el mundo los que venden un pedacito de luna, los derechos de edición de El Quijote, la torre de Tokio, las torres gemelas o el coliseo Romano. Yo tengo en mi poder Nôtre Dame de París y la torre Eiffel, si alguien está interesado...
Los abuelos tienen su propio sector especializado del timo, que por lo visto está en alza. En la calle peatonal que está cerca de la estación de Kiyose abrieron hace unos meses una "tienda" de productos naturales y/o para mejorar la salud. En el interior había varias filas de sillas plegables enfrentadas a una tarima sobre la que pendía una pizarra de plástico. Los escaparates, por contra estaban rodeados de estanterías con proúctos y carteles.
Debían de dar algo, porque siempre había colas de abuelos para entrar a las "conferencias explicativas". Ya saben que los abuelos, si dan algo, son incluso peores que yo, y miren que ya es decir...
Shizuka me vaticinó que la tienda duraría tres meses y que luego se trasladaría a otro sitio con otro nombre. Por lo visto, algo bastante frecuente, pero que los abuelos no son capaces de resistir. Como los conejos y las linternas. Los conferenciantes (cual charlatanes de los de antes, pero con más infraestructura) explican las virtudes de sus productos, que valen un pastón y algunos "abuelos gancho" "compran" y así el resto se anima, como si abrieran el baile con España cañí (Japón cañí).
Tras la mudanza, se ha abierto en el mismo local otra peluquería (ya hay, por lo menos, 6 en menos de 150 metros). Así que, esos abuelos a los que les pelaron la cartera y que, aún así, no se les levanta (pero seguro que en un par de meses sí, porque ese producto era buenísimo...), podrán pelarse también la cabeza (si es que no la tienen ya naturalmente pelada) en un sitio nuevo, caro y muy elegante. Igual hasta les venden un crecepelo, para que vuelvan más a menudo.

miércoles, noviembre 03, 2004

Voto... a bríos

Menudo día me están dando las elecciones estadounidenses. Lo siento, pero soy un adicto a estas cosas.
Debo decir que la mejor cobertura es la que hace el periódico El mundo en su versión electrónica. Actualiza los datos con mayor velocidad que el resto de medios y no se ha equivocado. Con el resto de medios me refiero a los demás periódicos españoles, las páginas de la BBC y CNN y todas la televisiones japonesa, que a veces tardan más de hora y media en dar lo que ya aparecía en El mundo, e incluso más tiempo. También se han dado datos erróneos., como los que están diciendo ahora mismo... en fin.
Cantaba Sergio Makaroff hace 4 años: "Bush, Bush, Bush, Gore, Gore, Gore. No sé cuál es mejor, no sé cuál es peor. ¿Quién nos meterá en el tunel del horror?". Igualmente, yo no creo que me haga del club de fans de Mr. Kerry, pero su velocidad para destruir el mundo será algo menor que la del "amigo" George W..
Quedan 11 días de risas... que pueden acabar en llanto. Y les diré que Ohayô en japonés significa "Buenos días" (literalmente "Es temprano"). Pues eso, que es temprano.

lunes, noviembre 01, 2004

Estupor y temblores

Los terremotos de la semana pasada han dejado Niigata hecha un desastre. No me refiero al Shinkansen descarrilado y a los edificios hundidos, sino al desastre humano que se vive ahora. Hay mucha gente que lo ha perdido todo y viven refugiados en polideportivos.
En la puerta de la estación, cada día hay una organización diferente pidiendo donativos para paliar los efectos en Niigata: los funcionarios del ayuntamiento, la asociación de jóvenes, etc.... También hay un sistema de donación telefónica automática. Si llamas al número indicado, la compañía de teléfonos destina una cantidad de dinero X a esa causa. Quiero decir, que luego te lo cobra en el recibo, pero que va directamente, sin bancos ni números de tarjeta. Rápido y anónimo.
Salió en los periódicos españoles, una madre y dos hijos fueron encontrados vivos dentro de su coche, tras llevar cerca de cuatro días sepultados por rocas y lodo. Al final, el único que sobrevivió fue uno de los niños, que se ha convertido en poco menos que el huérfano nacional. Afortunadamente, su padre y sus abuelos están bien. En la tele sale cada dos por tres, incluso dieron sus primeras palabras en el hospital donde decía qué le apetecía comer, y también el día en el que empezó a preguntar por su medre y su hermana.
Y si a la criatura le salvó la vida el coche, todo lo contrario pasó con una abuela. Con la casa destruída, no le quedó más remedio que irse a vivir al coche. Por lo visto, la mujer sólo salía para mingitar y acabó muriendo del síndrome de la clase turista.
Por otra parte, mi ciudad ha tenido el dudoso honor de salir en la tele. Digo esto porque ha sido en la versión japonesa de "Quién sabe dónde", hablando de un joven de 21 años que lleva un mes desaparecido. Seguiré informando.

sábado, octubre 30, 2004

Sicilia, 1920

Japón, 1969. Un hombre entra a las tres de la madrugada en la redacción de Shônen Magazine, una revista de manga, y pregunta por el editor. Le explica que es un lector habitual de la revista y que ese día no había llegado a tiempo a la tienda para comprar el nuevo número de la semana y le pregunta si sería tan amable de venderle uno, porque no puede aguantar más sin leer su serie favorita.
El editor piensa que es un tarado y va a "acompañarle hasta la puerta" cuando alguien le reconoce y le lleva un ejemplar a toda velocidad. El hombre saca su cartera para pagar, pero le dicen que está en la redacción y no en una tienda y que no pueden aceptar el dinero. Con la revista en su poder, les da las gracias y se marcha.
Aquel hombre era Yukio Mishima.

De excursión

El jueves nos tomamos el día libre para irnos de excursión a Kamakura, lugar famoso por sus templos y situado a una hora de Tokio. Esta vez no llevamos bocadillo, sino unas bolas de arroz, una fiambrera con comida variada y el termo lleno de té calentito, que aquí ya hace fresco; cosas de vivir en Japón.
Los templos están muy bien conservados y son una preciosidad. Les recomiendo su visita; aunque les advierto que aquí no hay nada gratis, se paga poco, pero se paga en todos. Es una ciudad pequeña, turística, pero que no llega a ser uno de esos lugares turísticos que agobian al viajero.
Sin embargo, debo advertirles que la playa local es la más sucia que he visto nunca, y eso que estamos hablando de Japón.

Les dejo con algunas imágenes, mucho más ilustrativas que todo lo que les pueda decir.

El gran Buda de Kamakura. No me podrán negar que Buda es grande, ¿verdad?


Atención, koan: Descubran quién es el Buda.




Aquí los campanarios no llevan la cigüeña incluida.




Esto son estatuillas votivas para tranquilizar los espíritus de los niños no nacidos. Los lectores de Superlópez no podrán dejar de pensar en los petisos.


Más petisos.


Hotei, uno de los siete dioses de la suerte. Si le frotas la tripa atrae la buena fortuna. Rascarse la tripa adquiere un nuevo sentido.


¿No les parece un árbol muy... femenino?

miércoles, octubre 27, 2004

Zen

Ayer, tras 6 meses y pico en Japón, fui a hacer Zazen a un templo japonés. El elegido (y único Soto-zen que conozco dentro de Tokio) es aquel templo de Roppongi del que ya les he hablado alguna vez, el Templo del pino azul. Una maravilla, por fuera y por dentro.
La primera vez tienes que pedir cita, y allí nos recibió un monje joven muy agradable que nos hizo una introducción muy interesante, igual de interesante que las de España, pero distinta. Aparecieron dos japonesitas totalmente novatas y allí entramos.
El "ritual" es ligeramente diferente. Allí el Zazen se hace sobre un tatami que está en alto y bordeado por una franja de madera que sirve de mesa en la hora de comer, por lo que es importante no tocarla con los pies al subir. Subida que se hace de espaldas, para luego girar sobre el cojín media vuelta.

Example

Después de la práctica nos tomamos un té con el moje en un cuartito y el hombre, muy amable, estuvo a nuestra disposición para contestar a todas las preguntas.
Les dejo a los curiosos y/o interesados en el tema un enlace a la página oficial (en japonés) del templo: www5.ocn.ne.jp/~seishoji

Mujeres de Acero



Muy duras y muy frías, pero que si vuelvo, seguro que me están esperando...

Padre nuestro que estás en la red

No es que rece por los terremotos, aunque igual vendría bien, sino que hay una nueva reseña sobre Padre, eñ cómic de Jordi Pastor que necesitan para vivir felices en www.comicvia.net/asp/mono/monografico.asp?id=797.
No me lo agradezcan.

domingo, octubre 24, 2004

La muerte de un juguete

Esta tarde he visitado con Shizuka un cementerio muy antiguo donde hay varias tumbas de personajes célebres en la historia y las artes de Japón. El camposanto estaba, digamos que en el medio de un bosque, con algunos árboles enormes, muy cerca de la naturaleza y muy lejos de los asépticos cementerios españoles llenos de cemento. Aquí, cada tumba tiene su lápida irguiéndose del suelo, aunque la costumbre es la incineración de los cadáveres.
Entre unos setos se vislumbraba una muéca de plástico, mediría una mano y media, tipo bebé (nada de Barbie), con la cabeza grande, nada de ropa y bastante porquería. Me ha llamado la atención que algo así estuviera en un cementerio antiguo (puede ser que se le hubiese caído a alguna niña que visitase la tumba de sus antepasados...). Shizuka me ha dicho: "No mires, vamos, vamos". Y malqueriendo, se me ha llevado de allí. Hombre, la imagen no era precisamente tranquilizadora, pero no sé si era para tanto.
Resulta que en Japón se considera que los muñecos tienen alma y la gente les tiene cierto respeto. Los muñecos no se tiran a la basura, sino que se llevan a un tempolo para que sean quemados allí. Así que piénsenselo bien, antes de tirar a la Nancy, o a los Madelman 2050.
Tal vez esa muñeca guiñándome el ojo no haya sido una ilusión óptica, después de todo...

Larrrgas

Pues parece que lo de ayer sí fue una cosa seria por la zona de Niigata. En el periódico elevan a 26 la cifra de muertos, aunque uno de ellos sufría una enfermedad del corazón y el susto fue fatal. Como acababa de pasar el mayor tifón de los últimos 50 años el terreno estaba reblandecido, y unas pocas casas se han derrumbado. La magnitud en la escala Richter fue de 6,8 en el terremoto más gordo, porque hubo varios seguidos de parecida intensidad. Sin embargo, la escala que se usa en Japón es una escala propia y cerrada (la Richter es abierta), y su máximo es 7. En esa escala, los 9 terremotos fuertes que hubo en Niigata ayer, 4 eran de nievl 6 y el resto de 5, aunque el número toral de temblores fue superior a 300.
Hace pocos minutos ha habido otro más pequeño en el mismo sitio. Yo lo noto enseguida, no sé por qué.
Además, el Shinkansen -el tren bala-, descarriló por primera vez en su historia, que se remonta a 1964. Por lo visto tiene un sistema de frenado automático en caso de terremoto, pero las vibraciones son detectadas por el morro de la locomotora, y esta vez, la cosa vino justo de debajo. No fue nada grave, pero...
Y ahora, el suelo vibra un poco y la verdad es que me está mareando... arg.

sábado, octubre 23, 2004

Brrrreve

Hoy hemos vuelto a tener terremoto. En Tokio, según la escala local (que no sé cuál es), se ha calificado como nivel 4, pero en Niigata, el epicentro, ha sido de nivel 6, y se ha venido repitiendo toda la tarde. A estas horas no se sabe si ha pasado ya "lo peor" o no. Por lo visto, en esa zona ha habido algunos destrozos en carreteras, etc. En la televisión anuncian 3 muertos.

miércoles, octubre 20, 2004

Padre y Pastor

Descuiden, pese a lo que pueda sugerir el título, no se trata de ningún artículo religioso. Aunque algo de divino sí que tendrá este hombre para dibujar tan bien. Ayer les hablé de la faceta de cineasta de Jordi Pastor, y hoy toca hablar de su cómic Padre, ya que ha aparecido una reseña en tebeosfera y yo les dejo encantado el enlace : http://tebeosfera.com/Obra/Tebeo/Quarentena/Padre.htm.
Les aseguro que merece la pena echarle un ojo al cómic en cuestión. En cuanto una editorial decente se fije en él, se abrirá la puerta de las maravillas (con un poco de suerte, con servidor a los guiones).
A partir de mañana volveré a escribir sobre Japón, no se preocupen, pero si Jordi llama, yo respondo.

sábado, octubre 16, 2004

Les invito al cine

Para los pocos que todavía no le conozcan, Jordi Pastor además de ser un talentoso dibujante con el que tengo varios proyectos en cartera, y una gran persona, es un gran director de cine, y acaban de seleccionar uno de sus últimos cortos, Sonia Clara Juan, para el concurso de la revista Fotogramas.

Les dejo aquí el enlace para que lo disfruten on line, no se arrepentirán: www.fotogramasencorto.wanadoo.es/fgcortos/listado.htm

Espero sus comentarios.

viernes, octubre 15, 2004

¡Extra! ¡extra! Ya no soy un lector anónimo.

Sigan el enlace y comprobarán que la torpeza, si se sabe acompañar de buenos sentimientos, tiene su recompensa. Pasen y vean: www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=144142.
La cosa fue en el autobús, no en el metro, pero bueno, aun así, mucho mejor que salir en sucesos. Y además, tan bien acompañado.

Los panes y los peces (bocadillo de sushi)

Conciudadanos españoles, pueden estar tranquilos, sus impuestos se están usando para cosas útiles. Ayer, con motivo de la fiesta nacional del día 12 (y no, no estoy hablando de toros) se celebró en la embajada una recepción dirigida a los españoles residentes en Japón, sus parejas y las personalidades más relevantes de diversos campos relacionados con España.
A pesar de que era jueves por la mañana, aquello estaba de bote en bote, lo cual hizo que la paella durase poco y contínuamente estaban haciendo nuevas. Pero lo peor fue la escasez de platos, que junto al estrecho espacio disponible hizo que no pudiéramos disfrutar todo lo que hubiésemos querido de la comida.
Pueden imaginar (es gratis) el panorama: jamón, chorizo, queso, paella, pinchitos varios, buenos caldos, fresas, postre...
Al final, cuando el "personal" escaseaba tanto como la comida fue cuando se podía estar sin agobios. La embajada es muy bonita pero el patio se queda estrecho. Y la seguridad se queda corta, por no decir inexistente. Tienen que hacer los deberes.
Nada como pasar las fiestas lejos del país de origen. ¿A ustedes dónde les invitó a comer el gobierno?

lunes, octubre 11, 2004

El Acogdeonista (con la música a otra parte)

El sábado tuve una actuación en unos grandes almacenes de Yokohama en la que tenía que acompañar en una presentación de vinos a Pascal Venturell, un excelente cantante de chansón francesa y jazz que, a los acordeonistas les diré que es amigo de Richard Galiano y a los no acordeonistas les dire que tocaba con Bebo Valdés en Cuba y que, además, es un tipo majete. Así que no lo tenía nada fácil.

La organización fue un desastre, y es extraño, porque estamos en Japón. Pero como somos occidentales, les debió de dar igual. Eso sí, en el trato, muy amables todos.

Poco antes de empezar nos trajeron al "camerino" a dos brasileñas maravillosas. Ninguno sabíamos de qué iba la cosa y creíamos que serían bailarinas para otra actuación. Sin embargo, resulta que las chicas habían venido a pisar uvas en un barril de madera vistiendo un traje tradicional francés... Acordé con los de los grandes almacenes que me mandaran las fotos que habían hecho. Cuando lleguen, las subiré.

Por si fuera poco, el sábado fue el día en que el tifón Mahon, el más fuerte de los últimos diez años y que no tiene nada que ver con Mallorca, pasó por Tokio y Yokohama. Lo peor pasó cuando estábamos tocando, aunque aclararé que no había relación directa entre nuestra música y la lluvia. Se cortaron algunas líneas de tren, en Shibuya las alcantarillas reventaban, por la tele salieron camiones volcados como fichas de dominó...

Afortunadamente, el tifón acabó antes que nosotros. Teníamos prisa porque Pascal tenía otra actuación en un restaurante francés, esta vez, de jazz. Pero la autopista seguía cerrada y tuvimos que dar mucha vuelta. Eso es algo muy japonés: da igual que ya no haya tifón, es el día del tifón y dura hasta el final. Por el mismo motivo, no fueron a cenar al restaurante más que un par de parejas de franceses. Era el día del tifón y no salía ni Cristo.

Pero el viaje hasta allí fue alucinante. Ver la bahía de Tokio por la noche, escuchando jazz y yendo con un cantante, un japonés, un tuno y yo...

Después de cenar me marché enseguida a casa para trabajar un poco en las traducciones. El tren no iba muy lleno, subió una japonesa y se sentó a mi lado. Todo el mundo se intenta dormir en el tren, y esta chica no fue menos. Sólo que, a los 5 minutos, estaba durmiendo en mi hombro. Como olía bien, dejé que me perfumara el hombro y que descansase un poco (a pesar de que yo no sea una almohada muy cómoda). Cuando llegamos al final, casi no se despierta, pero no me dio ni las gracias. Hubiera sido graciosos haberle dicho algo, pero a esas horas ya no tenía ganas.

Tras eso, ayer tuve que tocar canciones de la tuna en un restaurante español donde celebran bodas. Es un restaurante de lujo construido en la antigua casa restaurada de un conde . Una cosa muy bonita y muy cara. A la gente, parece que le gustó. Lo de las bodas japonesas es otro mundo. Todo lleno de ceremoniales, discursos, agradecimientos. Es para verlo (una vez, después ya aburre). El corte de la tarta se celebra en un patio al aire libre y en la segunda boda, se puso a llover justo antes (no duró mucho). Sin embargo no se les ocurrió llevar la tarta dentro y cortarla en un saloncito elegante. Sacaron un paraguas gigante para la tarta, y era alucinante oirles decir a los invitados, pasen, pasen, no se queden dentro, mientras estos no sabían qué hacer. Y al final, pasaron.

En fin... con la música a otra parte.

martes, octubre 05, 2004

Miguel-san, el acordeonista latino

El domingo me contrataron para tocar en una barbacoa y me anunciaban de esa manera. No dejaría de ser curioso, pero normal, si no fuera porque ese día llovía a cántaros y la barbacoa era en el parque de Kiba, al aire libre. Luego dicen que los aragoneses somos cabezones...
Estabamos ¿guarecidos? bajo unas lonas de plástico, las cuales, de vez en cuando, había que inclinar para que no se acumulase el agua. De esta manera no se derrumbaron, pero el suelo acabó siendo un barrizal.

Me vestí de tuno para dar imagen e hice dos partes, la primera con el acordeón y la segunda con la guitarra. Parece que gustó... y el alcohol ayudó a la gente a apreciarlo.

Por supuesto, el parque estaba desierto. Y quiero matizar que ya llovía antes de que me pusiera a cantar.



Foto: Shizuka Shimoyama

Ejerciendo

El sábado tuve mis primeras experiencias como profesor de español en Japón, cubriendo un par de sustituciones en una academia. Fue bastante interesante.

La academia en cuestión tenía una habitación dividia en dos aulas mediante paneles, y durante la segunda clase estuve en la parte más "artificial", con puerta prefabricada.

La última media hora los alumnos se preparan un café o un té (a gusto) y se lo beben finalizando la clase. Yo también, pero al volver al aula me di un tremendo coscorrón con el dintel metálico de la puerta (extramadamente bajo) y no contento con eso, derramé el agua hirviente de mi té sobre mi mano derecha. Una soberbia actuación, si fuera payaso, en vez de profesor.
No contento con eso, para acabar de construirme una buena reputación, cuando regresaba con la fregona para limpiar el desaguisado, volví a darme contra el dintel.
Con el primer golpe entendí el sentido de la vida, vi a Dios y aumentó mi cociente intelectual, pero (y lo siento por ustedes) el segundo me dejó como antes.

El tamaño sí que importa, señora



Ya ven, los japoneses, además de miniaturizar, también hacen cosas grandes. Aquí un grano de uva del tamano de una pelota de ping pong y sin pepitas. El sabor era bastante bueno.

jueves, septiembre 30, 2004

Dos gardenias para ti...

...que yo me pido los crisantemos, que se comen. Y es que esta noche, ése será el plato principal: tempura de crisantemos, aunque también se pueden comer crudos o hervidos. Subiré unas fotos cuando se me pase la pereza.

100 yenes me costó una cajita, un precio de risa. Cosa que hubiese sido imposible durante unos pocos años de la era Meiji en el norte de Japón, ya que resulta que el crisantemo es el emblema de la familia real y estuvo prohibido su consumo, por considerarlo ofensivo.
Por lo que se dice, comer crisantemos (aparte de que queda muy chulo el decirlo, y que tiene un aire a mitología griega y comida de los dioses) va bien contra el dolor de cabeza, los mareos y la fiebre. Ya saben, cuando su abuela no mire cómanse sus flores, nunca se imaginará qué clase de plaga ha atacado.

Y esto le da todo un nuevo sentido a aquello de "Con flores a María, que madre nuestra es".



La famosa caja de los crisantemos. 100 yenes.



Tempura de crisantemos y surimi con crisantemos cocidos.

martes, septiembre 28, 2004

Se busca

En las noticias de hoy han dicho que la Asociación Nacional de Dentistas de Japón estaba sobornando a algunos políticos para obtener beneficios fiscales para su gremio. Eso explica las fundas de oro que lucen las sonrisas de ciertas personas.


El ratoncito Pérez , conocido como Mr. Pérez en algunos círculos internos, está siendo buscado por su presunta participación como intermediario, y se ha anunciado su inminente detención. Si le ven, comuníquenlo rápidamente a la autoridad pertinente. Y tengan cuidado, no serían los primeros a los que les engaña para hacerse con su dentadura a cinco duros la pieza.

lunes, septiembre 27, 2004

La aguja en el pajar

A mi señora esposa le dio el otro día por comerse un onigiri (no piensen mal, es una bola de arroz rellena bien de atún, de ciruela, de nattô, etc., y cubierta por un alga), algo muy normal. Se trata de un alimento muy sano y natural, pero cuál sería su sorpresa cuando constató que el onigiri en cuestión tenía una parte adicional de hierro en su composición. Y me refiero a hierro en el sentido físico, no en el químico. Una pequeña punta de metal apareció doblada en su interior.


Debidamente, llamó a la empresa para dar parte y le comunicaron que alguien de su personal pasaría por nuestra casa para disculparse. Yo ya me imaginaba en medio de una novela de Brad Meltzer o una película del Holliwood de los años 40, en mitad de un juicio, tras el cual, inevitablemente, seríamos millonarios. Pero esto es Japón...


Así pues, conforme a lo anunciado, poco más tarde apareció el empleado pidiendo disculpas repetidamente y mirando el trocito de metal con cara de no haber roto un plato en su vida. A cambio del susodicho metal nos dejó un sobrecito con dinero (que contenía, exactamente, los ciento y pocos yenes que valía el onigiri, ni uno más) y unas gelatinas de fruta (que están, todo hay que decirlo, bastante buenas).


Injusta la vida, primero te pinchas con la aguja del pajar y luego se te rompe el cántaro de la lechera.

Si yo tuviera un escáner

Acabo de recibir un paquete que me ha enviado la ínclita Adela Salguero con un dibujo personalizado de Soldier X hecho por Darko Macan. Tal vez no se lo crean, pero el tema merece ser comentado en el blog.
Déjenme ser feliz.

sábado, septiembre 25, 2004

Mili KK

Según me cuenta mi señora esposa, en Corea del sur existe el servicio militar obligatorio y la gente, como es normal, no está por la labor de hacerlo, ¿habrá esperanza para el mundo? Lo divertido es el método que usa la mayoría de la gente para ser exento, hacerse un tatuaje. Con eso, por lo visto, te libras. ¿Habrán invertido los militares en tiendas de tatuajes? ¿Será una medida gubernamental para potenciar ese sector comercial? ¿Apuntar la lista de la compra a boli en la mano cuenta? ¿Te libras por guarro en ese caso?
Lo más preocupante es pensar qué pasaría en España con nuestro típico "Amor de madre" si entrara en vigor una medida similar.
Unos jugadores de béisbol, a los que no les debían gustar los tatuajes, se tomaron un medicamento para afectar temporalmente al buen funcionamiento de sus riñones, pero a estos les pillaron y les pusieron una multa; tras lo cual, supongo que pasarían a lucir una bella ancla en el antebrazo o un león chino en la espalda.
Aunque uno que conzoco yo se intentó librar por feo, pero no lo consiguió. Yo objeté desde el primer día.

¿Chiste comercial?

Un detalle curioso de la cortesía extrema con la que los dependientes japoneses tratan a los los clientes que no deja de fascinarme: Cada vez que pago algo con la tarjeta de débito, aunque sea algo que valga 300 yenes o menos, me preguntan: "¿Quiere pagarlo de una sola vez o fraccionado?"

Algún día les diré que fraccionado para echarme unas risas. ¿Puedo pagarlo en dos años?

sábado, septiembre 18, 2004

Te ha tocado la blanca

Curiosa expresión japonesa la de "tocarle a uno la flecha de plumas blancas". Antiguamente, (ya saben, en tiempos de los apostoles, cuando los hombres eran barbaros, se subían a los arboles y se comían los pajaros), en Japón se practicaban sacrificios humanos para satisfacer a los dioses. No se construía un puente sin depositar un humano sacrificado bajo tierra, etc. No sé si los arquitectos de puentes y caminos estarían tan bien vistos como ahora.


La cosa era que un arquero disparaba una flecha de plumas blancas sobre el pueblo, y de entre los habitantes de la casa en cuyo tejado se clavase tenía que elegirse a la víctima. Todo un honor, ya saben, morir por los dioses. A Cristo no le fue mal, pero a Isaac le fue mejor.


Saliéndome de lo extrictamente histórico, me atrevo a aventurar que el arquero sería el personaje más querido y homenajeado del pueblo, sobre todo cuanto mejor puntería tuviese.


Mas no teman, esta práctica religiosa ya se abandonó hace siglos. En los países civilizados ya no quedan religiones que practiquen los sacrificios humanos para satisfacer a los dioses. Actualmente, eso es competencia de los gobiernos y las grandes empresas para satisfacerse a sí mismos. Hay que alegrarse de las leyes que regulan los conflictos de intereses.


Así que la próxima vez que les toque la negra, alégrense. Les podía haber tocado la blanca y habría sido mucho peor.

martes, septiembre 14, 2004

Humanismo

Hace un par de días aconteció uno de esos episodios que hacen tambalear la fe de uno en el ser humano. Caminaba por la estación de Ikebukuro para coger el tren de vuelta a casa cuando vi que a una "buena" mujer se le caía su pañuelo del bolso o bolsillo. Uno, que es una persona bien educada, quiso avisarle y se puso a gritar "Disculpe", porque en japonés no hay palabra para llamar a alguien (algunos usan "hermana", "tía", "abuela" o su versión masculina en función de la edad de la persona a la que quieran llamar, pero no es una cosa muy elegante). Por supuesto, tampoco podía tocarle en el hombro a la señora porque se hubiera asustado.


Así que ahí me tienen, siguiéndole el paso gritando "Disculpe". En ese momento la señora se dio cuenta que la cosa iba con ella ¡y aceleró el paso! Claro, yo insistía y le decía "Se le ha caído el pañuelo", pero la señora cada vez corría más y me dirigió la mirada más asquerosa que haya visto en el mundo (por lo menos se abstuvo de hacer gestos obscenos). Al final vio que le estaba señalando algo y tuvo que girar la cabeza dos veces, ya a punto de echarse a correr, para darse cuenta de que el objeto en el suelo era su pañuelo.


Entonces su cara se desencajó y pidiendo disculpas volvió a coger el pañuelo y desapareció rápidamente por algún sitio, supongo que para evitar pasar la vergüenza de decir algo. Me contuve las ganas de tratarle mal y le dirigí una sonrisa, aunque me permití mover la cabeza como diciendo "aaaaaaay, ay, ay".


Y eso que Japón es uno de los países con la menor tasa de delincuencia del mundo. Aunque claro, tal vez la huida agresiva sea una de las causas.


Por otra parte, aquí, por si no lo sabían, hay pena de muerte (me refiero en el sentido judicial) y acaba de ser ejecutado un preso que había asesinado a ocho niños hace tres años. Por lo visto, quería que acabaran con su vida lo antes posible.


Espero que la señora del pañuelo no llegue a tanto. Hale, que me voy a poner la otra mejilla.

martes, septiembre 07, 2004

No mezcles

Mezclar es malo, los buenos bebedores (y, sobre todo, los malos) lo saben bien. Pero esto pasa también con las comidas.

Les copio de una revista japonesa qué alimentos no deberían nunca ser tomados juntos, no ya en el mismo plato, sino en la misma comida. Había más, pero eso no se vende en España.

Cacahuetes y pepino: Daña al cuerpo.

Cebolla y miel: Afecta a la vista.

Pollo y apio: Se cae el pelo.

Huevo y sacarina: Te puede provocar una intoxicación y puedes llegar a perder la vida.

Caqui y cangrejo: Causa diarrea.

Ternera y castañas: Puede provocar vómitos.

Cordero y sandía: Pierdes energía.

Tofu y miel: Afecta al oído.

Que aproveche.

Pd-No usen esta información para el mal.

domingo, septiembre 05, 2004

¡Jamón!




Recien venido de España. Lo acompaña una botella de vino de Valencia (...) que estaba de oferta en el supermercado (cosas de Shizuka...) y nuestra primera barra de pan.

Si creen que esto no es noticia, es que no han vivido 5 meses sin jamón.

A petición popular...

...vuelven las lolitas. Unos amigos que vinieron de visita no se pudieron resistir a sacar unas fotos a las lolitas japonesas que había en Harajuku. Las de este primer grupo eran unas chicas muy amables que estuvieron encantadas de retratarse con nosotros. El osito también. Yo viví mi sueño infantil de conocer a Mary Poppins y guarecerme bajo su paraguas. Fíjense en sus calcetines.



Estas de abajo daban más miedo y no les dijimos nada. Eso sí, tienen pinta de occidentales.



Disfruten, si así lo sienten.

jueves, septiembre 02, 2004

Ya es otoño en Mitsukoshi

Mitsukoshi son unos grandes almacenes equivalentes a lo que en España pueda ser el corte inglés. A pesar de estar todavía a primeros de septiembre, y de que el tiempo está loco y se alterna el calor y el fresco, la gente ya empieza a decir que estamos en otoño.
Así, ya se empiezan a ver señoras con chaquetas de color marrón. Señal inequívoca de que es otoño. No como nosotros españoles, que esperamos a que nos digan por la tele el día oficial del cambio de estación.
Por supuesto, los insectos que se oyen por la noche son insectos de otoño. Lo he tenido que aceptar con un acto de fe, ya que no se pueden comparar para buscar las diferencias sin esperar un año. Lo que si es cierto es que, gracias a Dios, las cigarras ya no cantan. De todas formas, me gustaría saber quién dijo que las cigarras "cantan", porque ese sonido y el canto... como no sea algún grupo de rock de garaje, o algún dj "moderno"...
Hoy, Shizuka me ha encargado ir a correos a echar unas cartas, una de ellas dirigida a una persona importante, para la cual he tenido que pedir que por favor, me pusieran un sello con "dibujo", de los bonitos. Los que teníamos en casa no podían ser, porque salían unas flores de verano y claro, estabamos fuera de época, y bla bla bla... Ya saben, es otoño.
El hombre de la oficina de correos me ha sacado unos sellos de Mazinger Z (como bien le había predicho a Shizuka que iba a pasar, porque son los más recientes que han salido). Yo los hubiera puesto muy tranquilo, pero como sabía que Shizuka me mataría, le he preguntado si tenía algo un poco más otoñal (¡puños fuera!). Me ha sacado unos sellos con unos dibujos estilo Heidi de ovejas, mariposas, etc., que también me sonaban a condena a muerte.
Así que, al final, le he dicho que le pusiera un sello "de los normales" y le ha puesto el típico del pájarito cantando en la rama, aunque no sé de qué época es el susodicho animal, ni si su clasificación taxonómica permite hacer esas cosas.
Mazinger Z es atemporal.