viernes, octubre 15, 2004

Los panes y los peces (bocadillo de sushi)

Conciudadanos españoles, pueden estar tranquilos, sus impuestos se están usando para cosas útiles. Ayer, con motivo de la fiesta nacional del día 12 (y no, no estoy hablando de toros) se celebró en la embajada una recepción dirigida a los españoles residentes en Japón, sus parejas y las personalidades más relevantes de diversos campos relacionados con España.
A pesar de que era jueves por la mañana, aquello estaba de bote en bote, lo cual hizo que la paella durase poco y contínuamente estaban haciendo nuevas. Pero lo peor fue la escasez de platos, que junto al estrecho espacio disponible hizo que no pudiéramos disfrutar todo lo que hubiésemos querido de la comida.
Pueden imaginar (es gratis) el panorama: jamón, chorizo, queso, paella, pinchitos varios, buenos caldos, fresas, postre...
Al final, cuando el "personal" escaseaba tanto como la comida fue cuando se podía estar sin agobios. La embajada es muy bonita pero el patio se queda estrecho. Y la seguridad se queda corta, por no decir inexistente. Tienen que hacer los deberes.
Nada como pasar las fiestas lejos del país de origen. ¿A ustedes dónde les invitó a comer el gobierno?