martes, septiembre 14, 2004

Humanismo

Hace un par de días aconteció uno de esos episodios que hacen tambalear la fe de uno en el ser humano. Caminaba por la estación de Ikebukuro para coger el tren de vuelta a casa cuando vi que a una "buena" mujer se le caía su pañuelo del bolso o bolsillo. Uno, que es una persona bien educada, quiso avisarle y se puso a gritar "Disculpe", porque en japonés no hay palabra para llamar a alguien (algunos usan "hermana", "tía", "abuela" o su versión masculina en función de la edad de la persona a la que quieran llamar, pero no es una cosa muy elegante). Por supuesto, tampoco podía tocarle en el hombro a la señora porque se hubiera asustado.


Así que ahí me tienen, siguiéndole el paso gritando "Disculpe". En ese momento la señora se dio cuenta que la cosa iba con ella ¡y aceleró el paso! Claro, yo insistía y le decía "Se le ha caído el pañuelo", pero la señora cada vez corría más y me dirigió la mirada más asquerosa que haya visto en el mundo (por lo menos se abstuvo de hacer gestos obscenos). Al final vio que le estaba señalando algo y tuvo que girar la cabeza dos veces, ya a punto de echarse a correr, para darse cuenta de que el objeto en el suelo era su pañuelo.


Entonces su cara se desencajó y pidiendo disculpas volvió a coger el pañuelo y desapareció rápidamente por algún sitio, supongo que para evitar pasar la vergüenza de decir algo. Me contuve las ganas de tratarle mal y le dirigí una sonrisa, aunque me permití mover la cabeza como diciendo "aaaaaaay, ay, ay".


Y eso que Japón es uno de los países con la menor tasa de delincuencia del mundo. Aunque claro, tal vez la huida agresiva sea una de las causas.


Por otra parte, aquí, por si no lo sabían, hay pena de muerte (me refiero en el sentido judicial) y acaba de ser ejecutado un preso que había asesinado a ocho niños hace tres años. Por lo visto, quería que acabaran con su vida lo antes posible.


Espero que la señora del pañuelo no llegue a tanto. Hale, que me voy a poner la otra mejilla.