viernes, diciembre 10, 2004

Okupas

No es lo mismo estar ocupado que estar ocupando, podría recalcar Camilo José Cela. Como hay gente que no está tan puesta en tiempos verbales como el fenecido escritor, el gobierno japonés ha prorrogado un añito más la estancia (de dudosa legalidad) de Las fuerzas de Autodefensa de Japón en Irak, donde supongo que se estarán autodefendiendo.
Es tragicómico (tragi, aunque vaya al principio, hace referencia al final de la historia) lo sucedido no hace mucho en el congreso japonés. Una mañana la oposición progresista se encontró con que faltaba gran cantidad de diputados del sector en el gobierno, lo que aprovecharon para proponer una votación para retirar las tropas (de autodefensa, alias glóbulos amarillos) de Irak. Sin embargo, los diputados del gobierno se apresuraron a llamar por el móvil a sus camaradas ausentes, que acudieron de urgencia para parar la votación. "Ven al congreso. Pásalo", ponía en los mensajes... dicen.
Para terminar, les contaré el final del caso Jenkins, el desertor estadounidense que vivía en Corea del Norte al que le obligaron a casarse con una japonesa secuestrada y que pudo salir con su familia del país hace pocos meses (busquen artículos anteriores). Tras un brevísimo perido de detención, fue expulsado del ejército norteamericano y ahora se ha establecido con su familia en una ciudad de Japón, cuyo ayuntamiento se ha comprometido a buscarle un puesto de trabajo. No olviden que los ex-secuestrados por Corea son una especie de héroes nacionales.