lunes, julio 19, 2004

Iconoclastia

Voy a destruir un mito, ustedes me perdonarán. Los japoneses no hacen huelga y  no la hacen desde hace más de treinta años. Se quedan muy soprendidos de lo que en España se conoce como "huelga a la japonesa", es decir, que la gente trabaja más en vez de no trabajar. Si, por una hipotética razón, hicieran huelga, trabajarían menos que nosotros españoles. Esta vez, no son tan "raros" como se piensa habitualmente.
 
Los japoneses creen que todo el mundo es bueno, y que si su jefe no les sube el sueldo, no les da vacaciones o les despide directamente, no es para comprarse un coche nuevo o una cuarta o quinta vivienda, sino que es porque la economía está muy mal y no se puede hacer otra cosa.
 
Ahora que he empezado en este plan destroyer, cualquier día me da por escribir que Papá Noel y los Reyes magos no existen, que en realidad son los padres y que son una mentira para asustar a los niños y gastar en El corte inglés (Dios, ahora vendría bien una frase de la bruja Avería...).