viernes, julio 16, 2004

Corea del Norte (y del sur)

En España no se oye nada, pero aquí se habla a diario de Corea del Norte. Como ya sabéis está gobernada por un dictador, que heredó el gobierno de el antiguo dictador, que era su padre (esto me suena a monarquía). Este señor alberga poca simpatía hacia los japoneses, en parte por las barbaridades que hicieron en Corea durante la segunda guerra mundial (los actos del partido actualmente en el gobierno, una especie de PP a la japonesa, en honor a los soldados caídos en Corea durante la guerra no ayuda precisamente a las relaciones ni con Corea del norte, ni con la del sur), pero por otro lado está fascinado con las estrellas de cine japonesas y otras personalidades (como la maga Princess Tenko) y las quiere secuestrar.

Alguna vez se oye que los coreanos del Norte lanzan algún misil que cae en el mar de Japón, pero lo realmente preocupante, y lo que no se oye en España, es que, de vez en cuando, los coreanos vienen y secuestran a japoneses. Se los llevan a Corea del Norte para lavarles el cerebro y devolverlos como espías, o bien les obligan a casarse entre ellos para que tengan hijos y les crean un pasado falso como coreanos... no sé muy bien con qué fin.
 
El caso es que hace poco, Junichiro Koizumi, el presidente japonés (conservador y proestadounidense), visitó a Corea del norte y consiguió que liberaran a unos cuantos de estos secuestrados (el resto el gobierno norcoreano dice que han muerto en algún accidente...) a cambio de pagar una millonada al gobierno del dictador. Luego, esta gente se llena la boca diciendo que no se negocia con terroristas, que bla y que bla, y cuando había japoneses secuestrados en Irak, Koizumi se negó a retirar las tropas... en fin.
 
Hace unos años, el gobierno coreano concedió un permiso a ciertos ciudadanos secuestrados para que volvieran a Japón a visitar a su familia unos días. Cuando acabó el plazo se negaron a volver, a pesar de que tenían a sus hijos y consortes en Corea. Ahora, estas familias se han reunido, pero los hijos no quieren ir a Japón, en primer lugar porque su país es Corea del norte y allí tienen a sus amigos y su vida, y en segundo lugar porque la tele y la educación en Corea del norte es totalmente antijaponesa y endiosa al dictador (Nuestro gran lider ha inaugurado un pantano... o ha pescado el campanu otro año más...). Así que recelan.
 
Ahora un caso famoso es el del señor Jenkins, un soldado americano que desertó para entrar en Corea del Norte y al que, una vez allí,  le obligaron a casarse con una japonesa con la que tuvo dos hijas que rondan ya los veinte años. Esta gente ha sido liberada, o comprada, por los japoneses, pero como Jenkins está considerado como un traidor al ejército americano no se atreve a salir de Corea. La familia se ha reunido en Yakarta esperando a ver qué hacen. El hombre está bastante machacado para su edad y están buscando la manera de llevarlo a Japón sin que lo detengan mientras intentan conseguir una amnistía.
 
Por otra parte, Corea del sur está de moda. En la tele triunfa un culebrón llamado "Sonata de invierno", donde hay dos enamorados que, al final, resultan ser hermanos... en fin. Las japonesas están locas por el protagonista, le llaman Yon-sama (sama es un sufijo que denota gran respeto por alguien). Incluso hay viajes a Corea para visitar los lugares donde se filmo la serie. A partir de aquí, los japoneses han decidido que lo coreano (del sur) mola. Mientras, en Corea de sur, tras muchos años de prohibición sobre todo lo que fuera japonés, los productos nipones empiezan a entrar con fuerza, a pesar de los actos ya citados del Jiminto homenajeando a los soldados japoneses. Esto sí se vio en España, con los coreanos cortándose dedos en señal de protesta. Por supuesto, el sector rancio y conservador japonés tampoco ve bien a los inmigrantes coreanos, chinos,  filipinos o peruanos, que es lo que más abunda. Pero esto, afortunadamente, va cambiando a mejor. Por lo menos ,el trato que recibe la gente en inmigración está a años luz de lo que pasa en España (también depende de quién te atienda, pero...)
 
Resumiendo, que las cosas están complicadas con el país que inventó el taekwondo. Seguiremos informando, a menos que me secuestren...
 
Pd- Koizumi quiere establecer un acuerdo militar con Estados Unidos para que las tropas japonesas (perdón, el Ejército de autodefensa de Japón) apoyen a las norteamericanas cuando éstas lo pidan. Como está prohibido por la constitución que el ejército japonés (perdón, las Fuerzas de autodefensa) salga de territorio patrio, quiere cambiarla. Aunque claro, para mandarlas a Irak, se pasó por las narices la constitución y ahí sigue...