Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2007

En portada

Imagen
Hoy ha salido a la venta en todo Japón el libro de texto del nuevo programa de español de NHK. De izquierda a derecha: Mari Sekine , Begoña Villamarín, el que les escribe y Teruko Kasutani. En grande con la cámara. Las manos son de Iruka . Mi pie de foto (eternamente agradecido a las maquilladoras) reza: Nacido en Zaragoza. Profesor de español y acordeonista. Le gusta el jamón serrano y el sushi (especialmente de salmón). Y hablando de cocina, esa sección la llevará Jorge .

Fiesta de inauguración de Romarakuda

Imagen
El domingo 18 desde las siete de la tarde, se celebra la inauguración del bar Romarakuda (encima del excelente restaurante Pao en Higashi-Nakano). Barra libre, picoteo, sorteos y la actuación de Tempo vivo y La tuna de Japón (acordeonista incluído), todo por sólo 2000 yenes. Si tienen tiempo, acérquense. No se arrepentirán.

Minx zone

No hay mal que por bien no venga y el rato que tuve que matar ayer tarde en Shinjuku me dio la oportunidad de encontrar por casualidad otra actuación callejera de Minx zone , y que son, por derecho propio, mi grupo favorito de pop japonés. Tocan bien y sus canciones tienen energía y personalidad propia (ya sé que también son guapas). Aunque he visto muchas bandas buenas, tanto en la calle como sobre un escenario, hoy les recomiendo ésta. No se pierdan este vídeo del año pasado tocando en Ikebukuro (sáltense el primer minuto), el resto de lo que hay en YouTube no les hace justicia. Desafortunadamente estoy ocupado en las fechas de sus próximas actuaciones , ays.

Camarero diabólico

Imagen
Aquí me tienen junto a Begoña Villamarín (es todo un honor compartir plató con ella) durante un descanso en el rodaje de los programas de español de NHK.

Sístole, diástole, sístole...

Como algunos recordarán, ésta es desde adolescente, mi canción preferida de Luis Eduardo Aute . Aquí, ya les digo que no está en el karaoke. Por si vienen con ganas de cantarla...

Canta y no llores (ay ay ay ay)

Mucha gente me pregunta por mis canciones preferidas de música japonesa, les voy a desvelar el secreto de parte de mi repertorio en el karaoke de una vez por todas. Espero que les gusten. Sin orden, pero con concierto, les presento: - Love Love Love (Dreams come true) - Nada sou sou (Begin / Rimi Natsukawa) - Ue wo muite arukô (Kyû Sakamoto) - Tarako Tarako Tarako (Kigurumi) - Ruby no yubiwa (Akira Terao) - Sorafune (Tokio) - Tokio (Kenji Sawada ) - Cosmos (Momoe Yamaguchi) - Sakurambo (Ai Ôtsuka) -Chijo no hoshi (Miyuki Nakajima) Otro día más.

¡Viva perder!

Quiero pensar que no fue hace tantos años cuando se puso de moda en España un juego llamado Arruinado que seguro que todos ustedes recuerdan. Un juego de mesa financiero cuya novedad consitía precisamente en darle la vuelta al mítico Monopoly y jugar a destruir su propio imperio. Por un momento, dejábamos aparcado egoísmo y competitividad para escuchar a nuestro thanatos. Sin embargo, el fallo más grave también se encontraba allí. Una vez arruinado, uno se proclamaba ganador y se terminaba la partida, pero sin mostrar las consecuencias, y sin ningún tipo de contrapunto creativo. Ni bueno, ni malo, tal vez insulso. No hace mucho me comentaba un alumno el curioso sistema de premios que tienen los japoneses en torneos de golf y competiciones similares. Además del merecido primer premio, también recibe recompensa el jugador que queda en penúltimo puesto. Extraño consuelo. Pero, como toda moneda tiene dos caras, son estos dos agraciados los que tienen la oblig

Otra noche con Sardá

Imagen
Ayer domingo tuvo lugar la segunda y última parte de las que he participado de la grabación con Javier Sardá , esta vez en un izakaya de Roppongi llamado Inakaya y que no puedo dejar de recomendarles, buen ambiente y exquisitos manjares. Por supuesto, revolucionamos el garito. Les dejo unas fotos para que vean hasta dónde llegó la cosa (faltan documentos gráficos del karaoke, que también lo hubo) y como colofón una foto con todo el equipo.

La espinaca de Popeye

Que me perdone Boilet por inspirarme en el título de una de sus obras, que fue lo que me hizo reflexionar sobre un tema absolutamente tangencial. En realidad, cuando no toma sus espinacas, Popeye es un tipo normal y corriente (si es que eso existe, claro). Igual de guapo, igual de simpático (o de feo y antipático...), su habilidad como marino y sus destrezas sociales no dependen de su consumo. Puede conducir su barco, su vida, y conquistar cierto grado nada despreciable de felicidad sin necesidad de superpoderes. La principal razón que le induce a la ingesta de tan, afortunadamente, nutritivo y sabroso vegetal (no vamos a hablar de espinacas negras) suele ser la incapacidad de Olivia, elemento externo, para defenderse de los émbates de Brutus. Olivia necesita ser rescatada y Popeye se ve obligado a fortalecerse artificialmente, a “adulterarse” (¿dónde acaba Popeye y empiezan las espinacas en ese momento?, ¿quién conduce a quién?) para subsanar los síntomas, una y otra

Una noche con Sardá

El jueves por la noche en el bar Estadio de Shibuya, Jorge Díaz (entrevistado y verdadero protagonista del programa), Amadeu , Andrés y yo participamos en representación de la Tuna de Japón en la grabación de Dutifrí , el nuevo programa que va a hacer Javier Sardá para Tele 5 . No les quiero dar más detalles por eso de no estropear la sorpresa, así que permanezcan atentos a su pantalla amiga. Pero sí les aseguro que fue una noche realmente divertida y que el equipo de Tele 5 eran verdaderos profesionales. Como, aunque sea en el desierto, hay que (tele)predicar con el ejemplo, lo único que bebí fue ríquisimo zumo de naranja para supervitaminarme y mineralizarme, y, después de la grabación y otro zumo para celebrarlo, nos fuimos tranquilitos a dormir.

Ambizurdo

No hace mucho me decía un diestro pianista de jazz diestro (entiéndame, toca bien, su mano hábil es la derecha y no es torero) que, para mejorar su destreza en su mano izquierda, y aplicarla a su manera de tocar, desde hacía un tiempo la utilizaba para manejar los palillos (y con gracia, no se crean). Uno, que desde hace muchos años es ambizurdo, ha decidido seguir el mismo camino, pero adaptado. Cambiar de mano los palillos me supone un salto cualitativo muy grande, así que he empezado por lavarme los dientes con la siniestra. Ya luego me enseñaré a escribir (de infante ya tuve que hacerlo con el brazo derecho escayolado). Aunque yo no pinte (sólo bastos), a Austin Osman Spare le fue bien para recuperar la movilidad en su lado derecho, dicen.