martes, marzo 22, 2005

Vacas sobre ruedas

Hace ya algún tiempo que Japón tiene prohibida la importación de carne estadounidense como medida de precaución ante las vacas locas (la importación de americanos locos no está prohibida, como demuestan las bases militares y la reciente visita de Condolezza). Un sistema de importación como el de las almejas norcoreanas tampoco está bien visto por la ley.

Sin embargo, en Estados Unidos tienen mucha vaca para vender (loca o cuerda, no lo sé) y el gobierno norteamericano está empleando todos sus recursos para presionar a Japón para que reabra el mercado (entre ellos, mandarnos a Condolezza de visita, será que con eso de que se apellida arroz, tiene más facilidad de convicción en el el tema de la alimentación asiática).

Se han llegado a mencionar la prohibición de exportar neumáticos japoneses a EEUU, y seguramente se cambiará el nombre del sushi que se venda en EEUU por "liberty fish".

La presión también es patente y potente dentro de Japón. La cadena de alimentación multinacional Yoshinoya (www.yoshinoya.com), famosa por sus platos con ternera y sus precios más que económicos, se vio forzada a cambiar su menú por carne de cerdo cuando entró en vigor la prohibición, y desde entonces lleva campañas pidiendo la reapertura del mercado vacuno.

Curioso resulta que Japón siga oponiendose a EEUU, ya que no es precisamente un país famoso por llevarle la contraria al tío Sam. Por un lado, resulta alentador, pero por otro da un poco de miedo pensar que pueda haber algún otro tipo de pacto conpensatorio (para salvar a los neumáticos, por favor nada de "liberty tires") del que nunca nos enteraremos. O, a lo peor, sí...