viernes, agosto 13, 2004

Obon

No, no se trata de ningún jugador de fútbol sudafricano, ni de un alcalde donostiarra, sino de la época que empieza ahora en Japón en la que, según la tradición budista, regresan los muertos.

No se me imaginen una de zombis levantándose de las tumbas y empuñando sus katanas al grito de "Banzai". Lo que regresa es el espíritu, a visitar sus lugares queridos (u odidados); en especial el pequeño altar que suelen tener en casa los hijos mayores de cada familia, donde descansan las tablillas mortuorias y / o cenizas de los muertos, a veces acompañado todo ello de una foto.

Normalmente se les deja algo de fruta, pero en esta época lo tradicional es cojer una berenjena o un pepino y clavarle cuatro palillos como si fuera un caballo vegetal, tal cual la foto. Afortunadamente, aunque España esté en las antípodas geográficas no lo está en las rituales y nadie disfraza a su caballo de berenjena para "Todos los santos" (primeramente porque ya nadie tiene caballo, y no sé si Jesús Gil sería amigo de estas guisas...)
Las susodichas hortalizas terminan por ser quemadas al finalizar el Obon, aunque depende de las tradiciones de la zona. Tradiciones que, sospecho, estarán basadas en la mayor o menor escasez o abundancia de alimentos en el lugar en tiempos pasados.

Además, el inicio del Obon coincide con ser viernes 13 que, aunque no sea el martes y 13 español, siempre aporta cierto ambiente.


Mi berenjenaaaaa, galopa y corta el viento...

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