¡Ostras, caramelos!
Cuando me los ofrecieron en japonés, pensé que se trataba de caramelos de caqui, la fruta; mas no, craso error, eran auténticos caramelos con sabor a ostra, el marisco, que es homófono en japonés. Vean el envoltorio, el dibujo es suficientemente esclarecedor. Tienen un sabor dulce, cual vulgar caramelo, y, de vez en cuando, aparece un regustillo a (¡ostras!) ostra. Al principio resulta extraño, y reconozco que no es para cualquier paladar, pero si uno persevera, puede acabar enganchando. Al fin y al cabo, el gusto es algo a educar e ir superando. Por lo visto, son típicos de Sendai. Si piensan acercarse por allí y les apetece probarlos, aquí tienen una foto de la bolsa para facilitarles la búsqueda. Buen provecho.
Comentarios
También puedes pensar que las ratas son palomas sin alas... es más triste.
Al fin y al cabo, no defeca sobre nadie, esa pobre infantería roedora.
Pienso elevar mis quejas a la editorial de Don Micky, (tan homofónico a usted, don Micko) que como buen roedor sabrá hincarle el diente a mis argumentos.
De todas formas, no sólo es que sean transmisoras de enfermedades, es que son un lastre economico.
¿Sabeis la de pasta q se gastan los ayuntamientos en limpieza de edificios y otro tipo de mobiliario urbano por la palomas?¿y en desratizaciones? ect...
De todas formas, detesto especialmente a las palomas, deberian exterminarlas a todas (estoy traumatizada por culpa de la carrera :( )