domingo, abril 08, 2007

Atando cabos, deshaciendo nudos

Ayer, al despedirme de una de las clases que ya no voy a seguir dando, una alumna me regaló una rosa y un tapir de peluche como recuerdo. Ambos decoran mi habitación. La verdad es que recibir ese tipo de muestras de cariño hace que la docencia tenga el doble de sentido. Al resto de alumnos que me han hecho regalitos también quiero mandarles todo mi agradecimiento.
















Se aceptan sugerencias de como llamar al tapir. Los que hayan leído El solar de los sueños sabrán que, según la tradición japonesa, es un animal que se alimenta de los sueños. Pobrecito, porque los míos le van a resultar un poco indigestos, pero...


1 comentario:

Kokymoto dijo...

Vale, que lindo tapir de peluche, eso de la tradición japonesa de los tapires "como sueños" lo había aprendido por "Pokémon", allí Drowsee, una especie de tapir Pokémon también es clasificado como come-sueños.

¿Alguna idea del por que esta creencia?

¿Hay tapires oriundos de Japon?

Saludos