domingo, diciembre 25, 2005

Frío

Cuatro grados bajo cero hacen que uno se lo piense dos veces antes de salir de casa, pero como parece que este tiempo climatológico va a durar más que mi tiempo cronológico en Zaragoza, hay que aprovechar. Y he hecho unas compras, he recorrido a pie gran parte de la ciudad, saludado a viejos amigos, etc. Se mantiene la extraña sensación que les comentaba. El colmo es asomarse al patio de recreo de tu viejo colegio. Uno sabe que, a pesar de la atracción magnética que ejerce sobre nosotros, el pasado no fue tan bueno como lo queremos recordar y se pregunta por cómo verá el futuro pasado, este presente. Y es que el frío interior puede ser peor que el de fuera.

Por el plato van desfilando los manjares que prepara mi madre. Cosas imposibles de degustar en Japón: acelgas, judías verdes, jamón o conejo, que es un animal con el que juegan los niños, y comérselo les parece una atrocidad semejante a la que muchos de ustedes pueden pensar de los chinos que comen perro.

Hoy tenemos cena familiar y va a ser una buena noche. Seguro que para ustedes, también.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

muy interesante

Anónimo dijo...

me das penita bb te quelo soy tu amor platonico cuidate mucho cuando vuelves espero que sea pronto