sábado, febrero 24, 2007

Pagar por correr

El pasado domingo, día 18, a pesar de que caía una ligera lluvia (probablemente culpa mía) se celebró la Maratón de Tokio en la ciudad del mismo nombre. Contó con la participación de 300.000 valientes, aunque lo habían solicidado el triple de personas y se hizo un sorteo informatizado para elegir a los agraciados. Aunque no sé si lo fueron tanto, ya que la cuota de inscripción era de 10.000 yenes por barba. Eso sí, a mitad de trayecto te ofrecían un plátano para reponer fuerzas. No debía de haber bastantes, porque la falta de comida y de baños y la dificultad para recuperar tus pertenencias en la llegada fueron las críticas más comunes. La victoria fue para un corredor keniata que lleva muchos años viviendo en Japón.

La pregunta es: ¿cuántos de ustedes pagarían por correr?

5 comentarios:

Kokymoto dijo...

Como como? pagaban 10,000 yenes como cuota de inscripción? o esa era la "recompensa"?

no entendí mucho X_x

Esto, y fuera de eso, pensaba que en Japon había mucha seguridad y prácticamente nunca robaban, a que te refieres con "la dificultad para recuperar tus pertenencias"?

Ojala puedas responder, Saludos

Cris dijo...

Hola!

300,000... se te fue un "0" de más, Micko!

Saludos

Anónimo dijo...

MICKO!!!!!!

Aquí tienes a tus "Bloody Mary's" para lo que necesites.
En Zaragoza, sin ti, ya nadie silba por las calles.

Vente a comer Jamón Serrano Ya¡¡¡

Anónimo dijo...

Hola Micko, desde luego yo no pagaba un chavo por una marathon.
Sin embargo, pagaría por hacer otras cosas que el resto de la gente jamas haría. C´est la vie.

Como ya te dije, voy a Japon el viernes 30 de marzo, hasta el lunes 9 de abril. Si quieres te puedo llevar algo para alli..

¡¡VIVA ESPAÑA Y SUS CUATRO PUNTOS CARDINALES !!
Tu bataca favorito.

Micko dijo...

¿Se me fue un cero de más?

Diez mil yenes era la cuota de inscripción, no el premio. Entonces hubiera corrido yo también.

Lo de recuperar las pertenencias venía a querer decir que hacía falta una mejor organización para devolver rápida y eficazmente las cosas a la ingente masa de corredores cansados.