miércoles, febrero 28, 2007

El caballo blanco de Santiago

En un edificio de cinco alturas, terminadas mis labores en la planta cuarta, me dirijo al ascensor junto a un pequeño grupo de gente que tenemos en común la intención de volver (cada uno) a (su) casa. Por alguna razón misteriosa, al ascensor le da por visitar la quinta y (recuerden) última planta antes de escupirnos a la calle. Al abrirse las puertas, vemos a un señor esperando que nos pregunta muy educadamente "¿Éste ascensor va de bajada?". Afortunadamente, otra persona se encargó de responder.

4 comentarios:

Cris dijo...

Hola,

Será el "cansancio" de un día de labores al "estilo japonés" ? o querría ya un "viaje directo" al tengoku !

Kokymoto dijo...

Yo pienso que el pobre hombre o no se acordaba en que piso estaba... o no sabia cuantos pisos tenia el edificio realmente... en fin... me ha hecho gracia leerlo... me recuerda experiencias propias ^-^u nos vemos

JAL dijo...

¿Pero al final el ascensor bajaba o subía?

Javi Kobe dijo...

El hombre, que querría ir al okujou a tender la ropa...