Feliz Año del Caballo 2026




Estamos (de nuevo) a lomos del año del caballo. ¿Será un Bucéfalo que nos conduzca  a la victoria? ¿Un Babieca que nos conduzca a la victoria... después de muertos? ¿O un metafísico Rocinante que nos conducirá a una paliza tras otra? ¿Crecerá la hierba bajo sus  pies? ¿Dejará un rastro de benéfico de abono o de... bueno, ya saben (de saber, no de sabor)? ¿Será el poni que siempre pedía para mi cumpleaños y nunca llegó? ¿Me dará su fuerza Pegaso? ¿Encontraré al unicornio azul perdido? ¿Oiremos briosos relinchos de corcel que decidido y veloz se lanza a la batalla?, ¿o más probablemente ignorantes rebuznos de asno? ¿Por fin podré herrar con hache? Cuántas preguntas.


Lo único que les pido (además de dinero) es que no se tomen la festividad equina como una buena excusa para celebrarlo a lo años ochenta dándose a la heroína. Que aunque su camello se llame Santiago, su caballo blanco no es nada recomendable.



Como pueden ver en la ilustración en la que comme d'habitude ha volcado su talento Jordi Pastor, ya no tengo para lucir las crines de antaño. Disculpen, la nostalgia ha podido conmigo, en realidad lo que quería contarles es que la versión japonesa de nuestro «echar margaritas a los cerdos» es «decirle un nenbutsu (una oración budista) a un caballo». No es culpa del pobre caballo, solo es otra oración que cae en oídos sordos. Pero como uno es un profesional de la enseñanza, parece que he conseguido que me atienda. Se ha convertido al budismo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Niebla espesa (más iconoclastia)

Feliz Año de la Serpiente 2025

Una preocupación frecuente