lunes, mayo 24, 2010

Adiós, mundo cruel

Sólo un arquitecto japonés podría ser capaz de encontrar una manera tan poética, elegante de pasar a mejor vida: la puerta en la pared. Fíjense que tiene incluso tejadillo para protegerse de la lluvia en un momento tan decisivo.


Foto: Solusan

O tal vez sea para uso exclusivo de las visitas molestas con un cartelito de WC en la otra cara...

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Habrá tal vez otra puerta gemela en la fachada de enfrente? ¿Qué tal extender una pasarela entre ambas? ¡La casa pirata inicia el abordaje!Pilar