martes, diciembre 26, 2006

26

No se sorprendan cuando empecemos a celebrar el nacimiento de Manitú o la puesta de largo de Venus. Lo de adoptar festividades ajenas (tanto geográfica como espiritualmente), no es algo exclusivo de Japón (fíjense en Halloween, que ya casi parece que se ha celebrado en España de toda la vida), pero sorprende la acogida que tiene la Navidad en un país minoritariamente cristiano como éste. Por lo menos en España, a pesar del sano laicismo imperante, podemos hablar de cierta inercia social para felicitar a familiares y amigos, pero resulta extraño oír cantar a Smap por la televisión nipona versos tales como "En esta noche sagrada... cuánto te quiero" (y no me refiero a la parte romántica, en Japón ¿para quién es sagrada?).

Por otra parte, como el 25 no es festivo, la celebración romántica en parejitas tiene lugar el 24 por la noche, que es cuando normalmente de felicitan la Navidad (¡!) y el día 26, como debe ser, ya han desaparecido todos los Papa Noel y renos de la ciudad (excepto en una tienda de Kiyose que tiene apagado durante el resto del año la iluminación con forma de trineo que cuelga sobre el escaparate) porque ya es otra cosa. La Navidad se olvida y se empieza a preparar el año nuevo (ya saben, postales y desayunos), que tiene un sentido familiar.

Y que Sobek les bendiga.

1 comentario:

juan dijo...

Hola Sr. Micko
Soy un Madrileño de a web que, al fin y después de mucho leer, a decidido dedicarle unas líneas.

Me encanta este blog suyo, que por poco visitado no se si será privado ( lo cual también me insufla cierta impresión de voyer de vida ajena) aunque también es cierto que demasiada gente por aquí le quitaría encanto al nombre del blog en si...

En fin, que de sobre la bitácora en general darle las gracias por las risas que me he pasado y de este comentario en particular, elevar una plegaria para que por aquí (los madriles) pasaran igual las cosas... que en mi calle llegara el 15 de febrero y las luces navideñas seguirán adornándola... eso si, apagadas desde el día 7 de enero.

Un saludo y mucho ánimo.

PD. Se que no es excusa, pero aún no he tenido tiempo de escuchar su música.. Si es menester, ya le daré mi cumplida opinión sobre la misma.