domingo, enero 16, 2011

El puzzle gordiano

Hay que reconocer que la persona que dedicó tiempo y salud a montar este puzzle lo hizo con todo su empeño; pero no fue suficiente.

Una sola pieza, minúscula y en paradero desconocido, nos ha privado de conocer la imagen que esconde este rompecabezas. Como si se tratara de un donuts cuadrado de cartón, el vacío del centro se comporta como un auténtico agujero negro (de color blanco) que lo absorbe todo. Una llaga a prueba del dedo incrédulo de Santo Tomás. Esta vez es un solo árbol el que no nos deja ver el bosque. 

Aunque ¿se trataba de un bosque?, ¿de un animal?, ¿tal vez de una escena costumbrista?


Nunca lo sabremos. Y eso duele.

martes, enero 04, 2011

Feliz 2011

El gran Jordi Pastor ha tenido a bien dibujar de nuevo mi felicitación de año nuevo. Esta vez es el turno  del conejo. Conejos ilustres ha habido muchos: el conejo de Pascua, el conejo del País de las Maravillas, Bugs o la liebre de marzo. Nombres tan egregios que puede que hasta el momento lo hayan considerado un animalito inocente, pero aquí tienen la prueba de que no es siempre así, y en cualquier momento salta la liebre.


De todas maneras, mi propósito de año nuevo es: "Voy a ponerle los dientes largos a 2011".

lunes, enero 03, 2011

Made in Japan

Ayer participé como representante de España en el especial televisivo "Made in Japan" (TBS) que explicaba a los japoneses qué productos o marcas originados en su país se podían encontrar en el extranjero, y en qué se diferenciaban (si lo hacían) del original.

El gran Alejandro Cremades (alma, corazón y vida de Pepino) publicó esta foto en su blog de cuando hablabamos sobre "Humor Amarillo".


Precisamente, otro de los participantes fue el humorista "Sekai no Nabeatsu" del que Alejandro hizo una imitación a la altura del original, si no más.

La crisis del cine

Según nos da a entender el cambio en el neón de la fachada, los multicines Milano, sitos en pleno centro de Kabukichô, abandonan el cine comercial para pasarse al género pornográfico.



En estos tiempos de crisis, los bajos instintos son una apuesta que nunca falla.