sábado, agosto 01, 2009

¡Ostras, caramelos!

Cuando me los ofrecieron en japonés, pensé que se trataba de caramelos de caqui, la fruta; mas no, craso error, eran auténticos caramelos con sabor a ostra, el marisco, que es homófono en japonés. Vean el envoltorio, el dibujo es suficientemente esclarecedor.


Tienen un sabor dulce, cual vulgar caramelo, y, de vez en cuando, aparece un regustillo a (¡ostras!) ostra. Al principio resulta extraño, y reconozco que no es para cualquier paladar, pero si uno persevera, puede acabar enganchando. Al fin y al cabo, el gusto es algo a educar e ir superando.

Por lo visto, son típicos de Sendai. Si piensan acercarse por allí y les apetece probarlos, aquí tienen una foto de la bolsa para facilitarles la búsqueda.


Buen provecho.