sábado, marzo 17, 2007

En portada

Hoy ha salido a la venta en todo Japón el libro de texto del nuevo programa de español de NHK. De izquierda a derecha: Mari Sekine, Begoña Villamarín, el que les escribe y Teruko Kasutani.













En grande con la cámara.



















Las manos son de Iruka.



















Mi pie de foto (eternamente agradecido a las maquilladoras) reza: Nacido en Zaragoza. Profesor de español y acordeonista. Le gusta el jamón serrano y el sushi (especialmente de salmón).

Y hablando de cocina, esa sección la llevará Jorge.

jueves, marzo 15, 2007

Fiesta de inauguración de Romarakuda

El domingo 18 desde las siete de la tarde, se celebra la inauguración del bar Romarakuda (encima del excelente restaurante Pao en Higashi-Nakano). Barra libre, picoteo, sorteos y la actuación de Tempo vivo y La tuna de Japón (acordeonista incluído), todo por sólo 2000 yenes. Si tienen tiempo, acérquense. No se arrepentirán.




















Minx zone

No hay mal que por bien no venga y el rato que tuve que matar ayer tarde en Shinjuku me dio la oportunidad de encontrar por casualidad otra actuación callejera de Minx zone, y que son, por derecho propio, mi grupo favorito de pop japonés. Tocan bien y sus canciones tienen energía y personalidad propia (ya sé que también son guapas). Aunque he visto muchas bandas buenas, tanto en la calle como sobre un escenario, hoy les recomiendo ésta. No se pierdan este vídeo del año pasado tocando en Ikebukuro (sáltense el primer minuto), el resto de lo que hay en YouTube no les hace justicia. Desafortunadamente estoy ocupado en las fechas de sus próximas actuaciones, ays.

martes, marzo 13, 2007

Elefantes

Recientemente, me han venido dos cosas a la memoria, el famoso dicho aquel de que la pluma es más fuerte que la espada y la imagen de Dumbo, el elefante volador, que, de una manera un poco retorcida viene a darle otra vuelta de tuerca a la frase. La ligerísima pluma que le permitía volar al pesado elefante orejudo no era más que placebo (además, un elefante blandiendo una espada con su trompa en pleno vuelo y moviendo las orejas, cosa harto difícil, es una imagen que me puede perseguir durante años en mis peores pesadillas). Siempre me ha parecido curioso cómo algo completamente inútil, falso, espurio, una trampa sagrada, que diría Jodorowsky, es capaz de provocarnos una respuesta muchas veces milagrosa.

Porque si el solipsismo tiene razón, y la realidad se reduce a las percepciones que tiene nuestro cerebro, todo sería autoprovocado. La famosa escena de las pastillas de Matrix... perfectamente podían haber sido lacasitos, emanems, una mentira que se derrite en cuanto cambia de la mano a la boca; y, sin embargo, da pie a toda la historia. Como canta Kevin Johansen en Timing, "If you want to never know, just never know" (Si no quieres saber, pues no sepas). Imaginen la manzana de Adán y Eva, puro placebo; la evolución de mono a hombre debida a un engaño frutal. Triste ironía la importancia de la vacuidad del símbolo, la incapacidad de acceder directamente al botón de las maravillas. Cómo, a veces, se parece a la verdad una buena mentira. O, por otro lado, la frase Zen "Shiki soku ze kû, kû soku ze shiki", los fenómenos son el vacío, pero el vacío también son los fenómenos.

Porque ¿cómo pueden balancearse si no tantos elefantes sobre la tela de una araña?

Camarero diabólico

Aquí me tienen junto a Begoña Villamarín (es todo un honor compartir plató con ella) durante un descanso en el rodaje de los programas de español de NHK.

lunes, marzo 12, 2007

martes, marzo 06, 2007

¡Viva perder!

Quiero pensar que no fue hace tantos años cuando se puso de moda en España un juego llamado Arruinado que seguro que todos ustedes recuerdan. Un juego de mesa financiero cuya novedad consitía precisamente en darle la vuelta al mítico Monopoly y jugar a destruir su propio imperio. Por un momento, dejábamos aparcado egoísmo y competitividad para escuchar a nuestro thanatos. Sin embargo, el fallo más grave también se encontraba allí. Una vez arruinado, uno se proclamaba ganador y se terminaba la partida, pero sin mostrar las consecuencias, y sin ningún tipo de contrapunto creativo. Ni bueno, ni malo, tal vez insulso.

No hace mucho me comentaba un alumno el curioso sistema de premios que tienen los japoneses en torneos de golf y competiciones similares. Además del merecido primer premio, también recibe recompensa el jugador que queda en penúltimo puesto. Extraño consuelo. Pero, como toda moneda tiene dos caras, son estos dos agraciados los que tienen la obligación de organizar la siguiente vez, hacer reservas, cuadrar horarios, decidir los premios, etc. Un trabajo muy pesado, invisible y desagradecido que echa atrás a cualquiera. “Por supuesto, yo quiero ganar”, me decía, pero, preguntado si realmente merecía la pena, me confesó que, en realidad, quedar segundo le parecía mucho mejor. Ya saben, “Sin pena ni gloria”, o eso de “Ruega por que no te toque vivir tiempos interesantes”.

Al final resulta que nos tenían engañados, no siempre es bueno ganar; y, cuando toca, es mucho mejor gritar eso de “¡Viva perder!”. Aunque uno no lo piense.

lunes, marzo 05, 2007

Otra noche con Sardá

Ayer domingo tuvo lugar la segunda y última parte de las que he participado de la grabación con Javier Sardá, esta vez en un izakaya de Roppongi llamado Inakaya y que no puedo dejar de recomendarles, buen ambiente y exquisitos manjares. Por supuesto, revolucionamos el garito. Les dejo unas fotos para que vean hasta dónde llegó la cosa (faltan documentos gráficos del karaoke, que también lo hubo) y como colofón una foto con todo el equipo.





























La espinaca de Popeye

Que me perdone Boilet por inspirarme en el título de una de sus obras, que fue lo que me hizo reflexionar sobre un tema absolutamente tangencial. En realidad, cuando no toma sus espinacas, Popeye es un tipo normal y corriente (si es que eso existe, claro). Igual de guapo, igual de simpático (o de feo y antipático...), su habilidad como marino y sus destrezas sociales no dependen de su consumo. Puede conducir su barco, su vida, y conquistar cierto grado nada despreciable de felicidad sin necesidad de superpoderes. La principal razón que le induce a la ingesta de tan, afortunadamente, nutritivo y sabroso vegetal (no vamos a hablar de espinacas negras) suele ser la incapacidad de Olivia, elemento externo, para defenderse de los émbates de Brutus. Olivia necesita ser rescatada y Popeye se ve obligado a fortalecerse artificialmente, a “adulterarse” (¿dónde acaba Popeye y empiezan las espinacas en ese momento?, ¿quién conduce a quién?) para subsanar los síntomas, una y otra vez, pero sin atacar la raíz del problema, presente en su amada, y del cual es, al menos, parcialmente responsable. Ya saben, eso de “Dale un pez a un hombre y comerá un día; enséñale a pescar y comerá todos”. ¿No sería Olivia la que debiera tomar las espinacas, o al menos compartirlas?, ¿unas clases de defensa personal?, ¿tal vez musculación?, ¿dieta de engorde?, ¿es efectivo contra una enfermedad el tratamiento en otra persona?...

¿Quién es nuestro Popeye? ¿Es amigo o enenmigo? ¿Tenemos una Olivia, o unas espinacas?

sábado, marzo 03, 2007

Una noche con Sardá

El jueves por la noche en el bar Estadio de Shibuya, Jorge Díaz (entrevistado y verdadero protagonista del programa), Amadeu, Andrés y yo participamos en representación de la Tuna de Japón en la grabación de Dutifrí, el nuevo programa que va a hacer Javier Sardá para Tele 5. No les quiero dar más detalles por eso de no estropear la sorpresa, así que permanezcan atentos a su pantalla amiga. Pero sí les aseguro que fue una noche realmente divertida y que el equipo de Tele 5 eran verdaderos profesionales. Como, aunque sea en el desierto, hay que (tele)predicar con el ejemplo, lo único que bebí fue ríquisimo zumo de naranja para supervitaminarme y mineralizarme, y, después de la grabación y otro zumo para celebrarlo, nos fuimos tranquilitos a dormir.

jueves, marzo 01, 2007

Ambizurdo

No hace mucho me decía un diestro pianista de jazz diestro (entiéndame, toca bien, su mano hábil es la derecha y no es torero) que, para mejorar su destreza en su mano izquierda, y aplicarla a su manera de tocar, desde hacía un tiempo la utilizaba para manejar los palillos (y con gracia, no se crean).

Uno, que desde hace muchos años es ambizurdo, ha decidido seguir el mismo camino, pero adaptado. Cambiar de mano los palillos me supone un salto cualitativo muy grande, así que he empezado por lavarme los dientes con la siniestra. Ya luego me enseñaré a escribir (de infante ya tuve que hacerlo con el brazo derecho escayolado). Aunque yo no pinte (sólo bastos), a Austin Osman Spare le fue bien para recuperar la movilidad en su lado derecho, dicen.