lunes, octubre 31, 2005

Puchi Puchi










Tiempo ha, les enlacé una página que recogía los anuncios de Hitachi a lo largo de la historia y su pegadiza melodía. Hoy les traigo el último anuncio que me ha impresionado, y es que desde que lo oí, no puedo dejar de cantar el Puchi Puchi. Si son fácilmente impresionables, les recomiendo que no sigan leyendo y que ni se les ocurra darle al enlace (primer Puchi para Windows Media, segundo para Real Player).

En el vídeo, Ken Shimura y Naoko Ken hacen propaganda de "Puchishiruma", unos parches de los Laboratorios Leda (sin cisne) cuyo principio activo es el germanio, que va bien, según cantan, contra el dolor de hombros y lumbares.

Les dejo, tengo que seguir cantando el Puchi Puchi...

domingo, octubre 30, 2005

U (Uh Uh)

Acaban de instalar, por lo visto, en la azotea del Don Quijote de Roppongi la primera montaña rusa con forma de U de todo Japón, un artilugio inspirado en las pistas que utilizan los amantes del monopatín para realizar sus acrobacias. Como si uno de estos se tratara, la atracción cuenta con una especie de tabla gigante que se desplaza de un extremo a otro sobre la que van montadas dos círculos de asientos que giran sobre sí mismos.

Los vecinos no están muy contentos ya que, además de la permanente visión de una preciosísima gran U amarilla sobre los tejados, aparece el problema del ruido. Y más si tenemos en cuenta las aparentes intenciones de tenerla en funcionamiento toda la noche hasta las 7 de la mañana, algo tan cabal como arremeter contra molinos creyéndolos gigantes. Sin duda, muy quijotesco.

Pero no se vayan a creer que es la única montaña rusa que hay en un edificio de Tokio; tiene, por ejemplo, el Thunder dolphin (1000 yenes), que atraviesa la esquina de un edificio, justamente al lado del Tokyo Dome.

Lo malo es que a uno le van las emociones fuertes, pero de otro tipo...

lunes, octubre 24, 2005

Me pido la hormiga















Porque así es como terminan las cigarras japonesas a finales de verano. Aunque la historia no se puede aplicar muy bien a los músicos; muchos cantan en verano precísamente para poder comer durante el invierno.

lunes, octubre 17, 2005

Koizumi vuelve a hacer de las suyas

Todo fue un amago. Poco tiempo después de que un tribunal de Osaka declarase ilegales las visitas del primer ministro japonés Junichiro Koizumi (siguiendo una larga tradición de los dirigentes del país) al templo sintoísta de Yasukuni, ha vuelto a ir. Este año se había abstenido de asistir en el habitual 15 de agosto (aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial), pero se ve que con mayoría absoluta en congreso (aunque varios miembros de su partido le han reprochado públicamente su comportamiento) se ha encontrado con fuerzas para repetirlo una vez más.

Y es que la Constitución japonesa establece una radical división entre estado y religión, y, aunque Koizumi afirma que él va solamente a título personal (como si eso fuera posible; además, alguien avisa a la prensa y el Primer Ministro ¡usa el coche oficial!), los días siguientes aumentan espectacularmente las visitas al templo y a su página web, por lo que se considera que hace "propaganda" de una religión.

Recordemos que en Yasukuni están enterrados multitud de combatientes de la Segunda Guerra Mundial, incluso criminales de guerra, lo que hace que chinos y coreanos monten en cólera en cada ocasión. Aun teniendo el corazón y la cabeza de piedra, como parece ser el caso, la Jetro (Japan External Trade Organization) tiene un estudio sobre el impacto de las tensiones creadas en China en las empresas japonesas... así que tampoco puede ser muy bueno para los negocios. Veremos las reacciones que despierta mañana en nuestros países vecinos.

¿Tan importante era ir? ¿Por qué no visita, no ya la tumba de las víctimas si es que es mucho pedir, sino la de los panaderos, libreros o flautistas fallecidos?

domingo, octubre 16, 2005

Fiestas de El Pilar

Ya que este año tampoco han podido contar con mi presencia las Fiestas de El Pilar de Zaragoza tengo que contentarme con vivirlas a distancia y a la japonesa. Me manda Manuel Arribas para todos ustedes una foto de la comunidad japonesa residente en Zaragoza vistiendo kimono durante la Ofrenda de Flores a la Virgen que se celebra el 12 de octubre de cada año.



















Foto: Manuel Arribas

Yo, en esos momentos estaba de la siguiente guisa, invitado por la Embajada de España en Tokio a la recepción anual con motivo del Día de la Hispanidad. De izquierda a derecha: Jaime, Mari, el menda y Atsushi.















Foto: José Luis Herranz

Y con José Luis cubriendo mi puesto.

jueves, octubre 13, 2005

Mano de santo

Les he tenido que preguntar si no se habrían puesto de acuerdo para tomarme el pelo, pero los dos me han asegurado que no. En una de mis clases de por la mañana, un alumno ha venido con un ataque de hipo, así que les he preguntado sobre los métodos tradicionales para quitarlo.

También se estila lo del susto o beber agua por el otro lado del vaso. Pero, según me han dicho, eso sólo funciona en el 50% de los casos. Hay un método con un 90% de posibilidades de éxito; método que mi alumna Hiromi Namba ha aplicado delante de mí y que me tiene perplejo.

Una simple pregunta basta para quitar el hipo, pero ha de hacerse en japonés. Lo hemos intentado en español y ha sido un fracaso (aunque, tal vez sea porque el idioma nativo del sujeto en cuestión era el japonés...). Pero, tras contestar en japonés, el hipo se ha cortado en seco y no ha vuelto a aparecer más. Ahora, hay que tener mala leche para no aplicar la solución en el primer momento y esperar media clase...

La pregunta es: "¿De qué está hecho el tofu?", y la respuesta: "Soja".

En japonés: "Tôfu no genryô wa?" "Daizu".

Si no funciona, se debe continuar preguntando por la materia prima del natto, el miso, etc. (la respuesta es, invariablemente, "daizu").

Cuénteme si también funciona en el extranjero...

Pintando bastos

Mi amigo José Luis Albertos no ha podido ser más oportuno. Hoy me ha hecho llegar por correo electrónico el enlace a la página web de Dave Aldwinkle, hoy ciudadano japonés, desde donde da consejos legales de cómo actuar si la policía te molesta por ser extranjero.

Y hoy la policía me ha vuelto a molestar. Tiene narices que en año y medio no me dijeran ni mu y ahora parezca que se va a convertir en costumbre. Llevaba las fotocopias a medio leer, así que no he podido decirles mucho. El resultado aparenta ser poco esperanzador, pero por lo menos se les puede molestar un poco durante el proceso. Pasen y lean y entérense de cómo está el mundo.

Que aquí también pintan bastos.

lunes, octubre 10, 2005

Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz















Foto: Shizuka Shimoyama

El transporte ferroviario en Japón plantea momentos interesantísimos. Uno de ellos, y no es de los menos, sucede cuando se duerme sobre tu hombro la viajera de al lado. Lo siento por ella, porque con diez kilos menos que cuando vivía en España (y nadie quería dormir en mi hombro), no debe de ser muy mullido que digamos.

Eso sí, les aseguro que no estaba leyendo en voz alta, ni dándole conversación (otra cosa es que el resultado hubiera sido exactamente el mismo, pero...).

La verdad es que me alegro, porque suelen oler bien y, aunque se vayan, te dejan una fragante huella que te acompaña y alegra todo el día. Sólo falta un despertar más acorde con al que nos tienen acostumbrados tantos cuentos de hadas... porque al final, uno es el que duerme y otro el que sueña... y no es justo.

domingo, octubre 09, 2005

Con ojos de niño

La psicología afirma que la realidad no es la misma para todos y que varia según la percepción que cada uno tiene de ella, a su vez determinada por la personalidad, los conocimientos y las creencias de las personas.

Dado el caso, permítanme un pequeño experimento: les pongo aquí los logos de una clínica de coaptación y de la tienda 24 horas Sunkus, una de las más populares en Japón.

Díganme, ¿qué ven?

















































Fnacs

Les dejo constancia gráfica de las presentaciones de Reacción (el cómic de Jordi Pastor) y Adus (el cd-cómic de Chechu Martínez y Jordi Pastor) que tuvieron lugar en las respectivas Fnac de Barcelona y Zaragoza el mes pasado.












































Échenles un ojo y no se pierdan la web de Adus, vale la pena.

sábado, octubre 01, 2005

Polis y cacos

La semana pasada, medio cumpliendo mi sueño infantil de ser Perico Delgado, compramos una bicicleta de segunda mano para ir hasta la estación (comparado con ir andando, más rápido pero más caro debido a los gastos de aparcamiento; comparado con el bus, más barato, pero más lento). Muy contento me lancé a hacer uso de ella, hasta ayer por la tarde, cuando me iba a dar una clase de español a la academia. Menos mal que puse una camisa medio elegante y me afeité bien apuradito, porque si no, ya no sé qué hubiera pasado.

Cuando llegué a la altura del puesto de policía, el semáforo se puso en rojo. Normalmente, hubiera cruzado sin remordimientos ya que no venía ningún coche, pero, como estaba un agente en la esquina, en mala hora decidí esperar. El guardia debía de estar ocioso y me dio el alto para preguntarme que cuándo había comprado la bicicleta. Le contesté, ciertamente, que la había comprado hacía una semana, con lo que puso los ojos como platos y me preguntó que cuántos golpes me había dado con ella. Le expliqué que era de segunda mano, a lo que me inquirió que por el lugar de la compra y, muy pesado, que por qué no tenía candado. Yo uso una cadena, que tenía bien visible enrroscada en el manillar, por lo que me extrañó la pregunta. Seguía con el tema del candado, sañalándome (señalando con saña) su bici. Le expliqué que la cadena era mucho más barata y que por eso la elegí.

No contento con eso me pidió mi carné de residente y, por el walkie-talkie, llamó a que comprobaran a qué nombre estaba matriculada. Tras ver que todo estaba en orden (cómo ha mejorado la sociedad después de su llamada) y antes de dejarme marchar, me dijo que habían aumentado mucho los robos de bicicletas y que corriera la voz. No entendí muy bien si se refería a que corriera la voz de que era un perfecto gilipollas. En vez de hacerme perder el tiempo, más le hubiera valido buscar un poco a Bin Laden o, sin ir más lejos, visitar a los yakuza del barrio, que todos sabemos dónde están. Pero no, cual Michel le apetecía tocar un poco los testículos a alguien y, ya que no estaba Valderrama, me tocó a mí. Como no sabía muy bien de qué iba la cosa, fui bastante pardillo, pero uno ya está un poco mayor para andar por ahí jugando a polis y cacos y la próxima vez que se aburra (si es que la hay) será diferente.