sábado, octubre 30, 2004

Sicilia, 1920

Japón, 1969. Un hombre entra a las tres de la madrugada en la redacción de Shônen Magazine, una revista de manga, y pregunta por el editor. Le explica que es un lector habitual de la revista y que ese día no había llegado a tiempo a la tienda para comprar el nuevo número de la semana y le pregunta si sería tan amable de venderle uno, porque no puede aguantar más sin leer su serie favorita.
El editor piensa que es un tarado y va a "acompañarle hasta la puerta" cuando alguien le reconoce y le lleva un ejemplar a toda velocidad. El hombre saca su cartera para pagar, pero le dicen que está en la redacción y no en una tienda y que no pueden aceptar el dinero. Con la revista en su poder, les da las gracias y se marcha.
Aquel hombre era Yukio Mishima.

De excursión

El jueves nos tomamos el día libre para irnos de excursión a Kamakura, lugar famoso por sus templos y situado a una hora de Tokio. Esta vez no llevamos bocadillo, sino unas bolas de arroz, una fiambrera con comida variada y el termo lleno de té calentito, que aquí ya hace fresco; cosas de vivir en Japón.
Los templos están muy bien conservados y son una preciosidad. Les recomiendo su visita; aunque les advierto que aquí no hay nada gratis, se paga poco, pero se paga en todos. Es una ciudad pequeña, turística, pero que no llega a ser uno de esos lugares turísticos que agobian al viajero.
Sin embargo, debo advertirles que la playa local es la más sucia que he visto nunca, y eso que estamos hablando de Japón.

Les dejo con algunas imágenes, mucho más ilustrativas que todo lo que les pueda decir.

El gran Buda de Kamakura. No me podrán negar que Buda es grande, ¿verdad?


Atención, koan: Descubran quién es el Buda.




Aquí los campanarios no llevan la cigüeña incluida.




Esto son estatuillas votivas para tranquilizar los espíritus de los niños no nacidos. Los lectores de Superlópez no podrán dejar de pensar en los petisos.


Más petisos.


Hotei, uno de los siete dioses de la suerte. Si le frotas la tripa atrae la buena fortuna. Rascarse la tripa adquiere un nuevo sentido.


¿No les parece un árbol muy... femenino?

miércoles, octubre 27, 2004

Zen

Ayer, tras 6 meses y pico en Japón, fui a hacer Zazen a un templo japonés. El elegido (y único Soto-zen que conozco dentro de Tokio) es aquel templo de Roppongi del que ya les he hablado alguna vez, el Templo del pino azul. Una maravilla, por fuera y por dentro.
La primera vez tienes que pedir cita, y allí nos recibió un monje joven muy agradable que nos hizo una introducción muy interesante, igual de interesante que las de España, pero distinta. Aparecieron dos japonesitas totalmente novatas y allí entramos.
El "ritual" es ligeramente diferente. Allí el Zazen se hace sobre un tatami que está en alto y bordeado por una franja de madera que sirve de mesa en la hora de comer, por lo que es importante no tocarla con los pies al subir. Subida que se hace de espaldas, para luego girar sobre el cojín media vuelta.

Example

Después de la práctica nos tomamos un té con el moje en un cuartito y el hombre, muy amable, estuvo a nuestra disposición para contestar a todas las preguntas.
Les dejo a los curiosos y/o interesados en el tema un enlace a la página oficial (en japonés) del templo: www5.ocn.ne.jp/~seishoji

Mujeres de Acero



Muy duras y muy frías, pero que si vuelvo, seguro que me están esperando...

Padre nuestro que estás en la red

No es que rece por los terremotos, aunque igual vendría bien, sino que hay una nueva reseña sobre Padre, eñ cómic de Jordi Pastor que necesitan para vivir felices en www.comicvia.net/asp/mono/monografico.asp?id=797.
No me lo agradezcan.

domingo, octubre 24, 2004

La muerte de un juguete

Esta tarde he visitado con Shizuka un cementerio muy antiguo donde hay varias tumbas de personajes célebres en la historia y las artes de Japón. El camposanto estaba, digamos que en el medio de un bosque, con algunos árboles enormes, muy cerca de la naturaleza y muy lejos de los asépticos cementerios españoles llenos de cemento. Aquí, cada tumba tiene su lápida irguiéndose del suelo, aunque la costumbre es la incineración de los cadáveres.
Entre unos setos se vislumbraba una muéca de plástico, mediría una mano y media, tipo bebé (nada de Barbie), con la cabeza grande, nada de ropa y bastante porquería. Me ha llamado la atención que algo así estuviera en un cementerio antiguo (puede ser que se le hubiese caído a alguna niña que visitase la tumba de sus antepasados...). Shizuka me ha dicho: "No mires, vamos, vamos". Y malqueriendo, se me ha llevado de allí. Hombre, la imagen no era precisamente tranquilizadora, pero no sé si era para tanto.
Resulta que en Japón se considera que los muñecos tienen alma y la gente les tiene cierto respeto. Los muñecos no se tiran a la basura, sino que se llevan a un tempolo para que sean quemados allí. Así que piénsenselo bien, antes de tirar a la Nancy, o a los Madelman 2050.
Tal vez esa muñeca guiñándome el ojo no haya sido una ilusión óptica, después de todo...

Larrrgas

Pues parece que lo de ayer sí fue una cosa seria por la zona de Niigata. En el periódico elevan a 26 la cifra de muertos, aunque uno de ellos sufría una enfermedad del corazón y el susto fue fatal. Como acababa de pasar el mayor tifón de los últimos 50 años el terreno estaba reblandecido, y unas pocas casas se han derrumbado. La magnitud en la escala Richter fue de 6,8 en el terremoto más gordo, porque hubo varios seguidos de parecida intensidad. Sin embargo, la escala que se usa en Japón es una escala propia y cerrada (la Richter es abierta), y su máximo es 7. En esa escala, los 9 terremotos fuertes que hubo en Niigata ayer, 4 eran de nievl 6 y el resto de 5, aunque el número toral de temblores fue superior a 300.
Hace pocos minutos ha habido otro más pequeño en el mismo sitio. Yo lo noto enseguida, no sé por qué.
Además, el Shinkansen -el tren bala-, descarriló por primera vez en su historia, que se remonta a 1964. Por lo visto tiene un sistema de frenado automático en caso de terremoto, pero las vibraciones son detectadas por el morro de la locomotora, y esta vez, la cosa vino justo de debajo. No fue nada grave, pero...
Y ahora, el suelo vibra un poco y la verdad es que me está mareando... arg.

sábado, octubre 23, 2004

Brrrreve

Hoy hemos vuelto a tener terremoto. En Tokio, según la escala local (que no sé cuál es), se ha calificado como nivel 4, pero en Niigata, el epicentro, ha sido de nivel 6, y se ha venido repitiendo toda la tarde. A estas horas no se sabe si ha pasado ya "lo peor" o no. Por lo visto, en esa zona ha habido algunos destrozos en carreteras, etc. En la televisión anuncian 3 muertos.

miércoles, octubre 20, 2004

Padre y Pastor

Descuiden, pese a lo que pueda sugerir el título, no se trata de ningún artículo religioso. Aunque algo de divino sí que tendrá este hombre para dibujar tan bien. Ayer les hablé de la faceta de cineasta de Jordi Pastor, y hoy toca hablar de su cómic Padre, ya que ha aparecido una reseña en tebeosfera y yo les dejo encantado el enlace : http://tebeosfera.com/Obra/Tebeo/Quarentena/Padre.htm.
Les aseguro que merece la pena echarle un ojo al cómic en cuestión. En cuanto una editorial decente se fije en él, se abrirá la puerta de las maravillas (con un poco de suerte, con servidor a los guiones).
A partir de mañana volveré a escribir sobre Japón, no se preocupen, pero si Jordi llama, yo respondo.

sábado, octubre 16, 2004

Les invito al cine

Para los pocos que todavía no le conozcan, Jordi Pastor además de ser un talentoso dibujante con el que tengo varios proyectos en cartera, y una gran persona, es un gran director de cine, y acaban de seleccionar uno de sus últimos cortos, Sonia Clara Juan, para el concurso de la revista Fotogramas.

Les dejo aquí el enlace para que lo disfruten on line, no se arrepentirán: www.fotogramasencorto.wanadoo.es/fgcortos/listado.htm

Espero sus comentarios.

viernes, octubre 15, 2004

¡Extra! ¡extra! Ya no soy un lector anónimo.

Sigan el enlace y comprobarán que la torpeza, si se sabe acompañar de buenos sentimientos, tiene su recompensa. Pasen y vean: www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=144142.
La cosa fue en el autobús, no en el metro, pero bueno, aun así, mucho mejor que salir en sucesos. Y además, tan bien acompañado.

Los panes y los peces (bocadillo de sushi)

Conciudadanos españoles, pueden estar tranquilos, sus impuestos se están usando para cosas útiles. Ayer, con motivo de la fiesta nacional del día 12 (y no, no estoy hablando de toros) se celebró en la embajada una recepción dirigida a los españoles residentes en Japón, sus parejas y las personalidades más relevantes de diversos campos relacionados con España.
A pesar de que era jueves por la mañana, aquello estaba de bote en bote, lo cual hizo que la paella durase poco y contínuamente estaban haciendo nuevas. Pero lo peor fue la escasez de platos, que junto al estrecho espacio disponible hizo que no pudiéramos disfrutar todo lo que hubiésemos querido de la comida.
Pueden imaginar (es gratis) el panorama: jamón, chorizo, queso, paella, pinchitos varios, buenos caldos, fresas, postre...
Al final, cuando el "personal" escaseaba tanto como la comida fue cuando se podía estar sin agobios. La embajada es muy bonita pero el patio se queda estrecho. Y la seguridad se queda corta, por no decir inexistente. Tienen que hacer los deberes.
Nada como pasar las fiestas lejos del país de origen. ¿A ustedes dónde les invitó a comer el gobierno?

lunes, octubre 11, 2004

El Acogdeonista (con la música a otra parte)

El sábado tuve una actuación en unos grandes almacenes de Yokohama en la que tenía que acompañar en una presentación de vinos a Pascal Venturell, un excelente cantante de chansón francesa y jazz que, a los acordeonistas les diré que es amigo de Richard Galiano y a los no acordeonistas les dire que tocaba con Bebo Valdés en Cuba y que, además, es un tipo majete. Así que no lo tenía nada fácil.

La organización fue un desastre, y es extraño, porque estamos en Japón. Pero como somos occidentales, les debió de dar igual. Eso sí, en el trato, muy amables todos.

Poco antes de empezar nos trajeron al "camerino" a dos brasileñas maravillosas. Ninguno sabíamos de qué iba la cosa y creíamos que serían bailarinas para otra actuación. Sin embargo, resulta que las chicas habían venido a pisar uvas en un barril de madera vistiendo un traje tradicional francés... Acordé con los de los grandes almacenes que me mandaran las fotos que habían hecho. Cuando lleguen, las subiré.

Por si fuera poco, el sábado fue el día en que el tifón Mahon, el más fuerte de los últimos diez años y que no tiene nada que ver con Mallorca, pasó por Tokio y Yokohama. Lo peor pasó cuando estábamos tocando, aunque aclararé que no había relación directa entre nuestra música y la lluvia. Se cortaron algunas líneas de tren, en Shibuya las alcantarillas reventaban, por la tele salieron camiones volcados como fichas de dominó...

Afortunadamente, el tifón acabó antes que nosotros. Teníamos prisa porque Pascal tenía otra actuación en un restaurante francés, esta vez, de jazz. Pero la autopista seguía cerrada y tuvimos que dar mucha vuelta. Eso es algo muy japonés: da igual que ya no haya tifón, es el día del tifón y dura hasta el final. Por el mismo motivo, no fueron a cenar al restaurante más que un par de parejas de franceses. Era el día del tifón y no salía ni Cristo.

Pero el viaje hasta allí fue alucinante. Ver la bahía de Tokio por la noche, escuchando jazz y yendo con un cantante, un japonés, un tuno y yo...

Después de cenar me marché enseguida a casa para trabajar un poco en las traducciones. El tren no iba muy lleno, subió una japonesa y se sentó a mi lado. Todo el mundo se intenta dormir en el tren, y esta chica no fue menos. Sólo que, a los 5 minutos, estaba durmiendo en mi hombro. Como olía bien, dejé que me perfumara el hombro y que descansase un poco (a pesar de que yo no sea una almohada muy cómoda). Cuando llegamos al final, casi no se despierta, pero no me dio ni las gracias. Hubiera sido graciosos haberle dicho algo, pero a esas horas ya no tenía ganas.

Tras eso, ayer tuve que tocar canciones de la tuna en un restaurante español donde celebran bodas. Es un restaurante de lujo construido en la antigua casa restaurada de un conde . Una cosa muy bonita y muy cara. A la gente, parece que le gustó. Lo de las bodas japonesas es otro mundo. Todo lleno de ceremoniales, discursos, agradecimientos. Es para verlo (una vez, después ya aburre). El corte de la tarta se celebra en un patio al aire libre y en la segunda boda, se puso a llover justo antes (no duró mucho). Sin embargo no se les ocurrió llevar la tarta dentro y cortarla en un saloncito elegante. Sacaron un paraguas gigante para la tarta, y era alucinante oirles decir a los invitados, pasen, pasen, no se queden dentro, mientras estos no sabían qué hacer. Y al final, pasaron.

En fin... con la música a otra parte.

martes, octubre 05, 2004

Miguel-san, el acordeonista latino

El domingo me contrataron para tocar en una barbacoa y me anunciaban de esa manera. No dejaría de ser curioso, pero normal, si no fuera porque ese día llovía a cántaros y la barbacoa era en el parque de Kiba, al aire libre. Luego dicen que los aragoneses somos cabezones...
Estabamos ¿guarecidos? bajo unas lonas de plástico, las cuales, de vez en cuando, había que inclinar para que no se acumulase el agua. De esta manera no se derrumbaron, pero el suelo acabó siendo un barrizal.

Me vestí de tuno para dar imagen e hice dos partes, la primera con el acordeón y la segunda con la guitarra. Parece que gustó... y el alcohol ayudó a la gente a apreciarlo.

Por supuesto, el parque estaba desierto. Y quiero matizar que ya llovía antes de que me pusiera a cantar.



Foto: Shizuka Shimoyama

Ejerciendo

El sábado tuve mis primeras experiencias como profesor de español en Japón, cubriendo un par de sustituciones en una academia. Fue bastante interesante.

La academia en cuestión tenía una habitación dividia en dos aulas mediante paneles, y durante la segunda clase estuve en la parte más "artificial", con puerta prefabricada.

La última media hora los alumnos se preparan un café o un té (a gusto) y se lo beben finalizando la clase. Yo también, pero al volver al aula me di un tremendo coscorrón con el dintel metálico de la puerta (extramadamente bajo) y no contento con eso, derramé el agua hirviente de mi té sobre mi mano derecha. Una soberbia actuación, si fuera payaso, en vez de profesor.
No contento con eso, para acabar de construirme una buena reputación, cuando regresaba con la fregona para limpiar el desaguisado, volví a darme contra el dintel.
Con el primer golpe entendí el sentido de la vida, vi a Dios y aumentó mi cociente intelectual, pero (y lo siento por ustedes) el segundo me dejó como antes.

El tamaño sí que importa, señora



Ya ven, los japoneses, además de miniaturizar, también hacen cosas grandes. Aquí un grano de uva del tamano de una pelota de ping pong y sin pepitas. El sabor era bastante bueno.