lunes, julio 26, 2004

Precaución, amigo conductor

Esta tarde hemos tenido visita. Nuestro huesped trabaja como maestro en un colegio cercano y me ha dejado de piedra. Prepárense, en Tokio los profesores no pueden ir en coche al colegio porque da mala imagen y contamina. Así que todos tiran de bicicleta, si están fuertes, o de bus, tren o taxi si son ricos.

Pero no sólo eso, en una medida sin precedentes (que yo sepa) resulta que si un funcionario tiene un accidente de circulación es despedido automáticamente de su puesto. Así que es otra manera de proteger su empleo.
 
Esta información ha venido de fuentes no oficiales, pero... ¿Se imaginan que en España se promulga la misma medida?  Veo a los profesores riéndose a mandíbula batiente durante el primer cuarto de hora para, cuando vieran que iba en serio, pasar a incendiar la ciudad...
 
No crean que sólo hay iniciativa pública, también las empresas privadas contribuyen a la campaña de reducir el tráfico. Lo digo porque Mitsubishi está teniendo problemas desde hace tiempo ya que muchos de sus automóviles tienen graves defectos de construcción que provocan accidentes mortales cuando, por ejemplo, de repente se rompe el eje del coche circulando por la autopista etc... Además, durante mucho tiempo intentaron esconder la documentación inculpatoria, pero al final los descubrieron (ayer echaron una dramatización del asunto por la tele).
 
Así que ya saben, si lo pueden evitar, les recomiendo que no se compren un Mitsubishi. Quién sabe, quizá al año que viene puedan derrotar a Armstrong en el Tour...

Yo para ser feliz quiero un camión... o más



Si Loquillo fuera japonés se hubiera casado con una chica de Nagoya. Resulta que allí, tras celebrar una boda, lo tradicional y lo elegante es alquilar una flota de camiones (todo lo amplia que te permita el presupuesto), cargarla de armarios y cubrirla (esto es opcional) de una tela decorada a rayas rojas y blancas (los colores de las bodas, los de los funerales son blanco y negro, pero sin camión, creo. Pronto les contaré mi boda).

La gracia está en descargarlos delante de la casa de la nueva pareja para que todo el mundo los vea y se admiren de todo lo que tienen. Sin embargo, hecha la ley, hecha la trampa y hay empresas que alquilan los armarios especialmente para las bodas. Los enseñan y después los recogen y todos tan felices. ¿Soy el único al que le parece una gilipollez?
Por si esto fuera poco, hay un par de costumbres locales de Kyoto que me han parecido la mar de curiosas. Como a los japoneses no les gusta hablar claro, y menos discutir, en esos lugares hay un cierto tipo de señal que te avisa cuando estás de sobra o no eres bien recibido.
Cuando el anfitrión se cansa de tu presencia dice: "¿Le apetece un poco de ochazuke (arroz con algo por encima y bañado en té)?". Entonces todo el mundo sabe que debe decir que no, que ya se marcha. Es decir, una forma culta de echarte de casa. Mi abuela decía "Hale, vámonos a dormir que estos señores querrán marcharse a su casa", así que algo parecido hay / había en España.
Pero si te quieren hacer saber que no eres bien recibido en la casa o que salgas de allí lo antes posible, colocan cerca de la puerta una escoba puesta del revés, es decir, con el mango hacia abajo. Más vale salir deprisa no te vayan a barrer pa fuera.
Desagradables pero educados.

domingo, julio 25, 2004

Los samuráis no ceden el paso

Hablando ayer del tráfico no les comenté que aquí la gente circula como los hijos de la Gran Bretaña, es decir, por la izquierda. Mal que nos pese, no es una declaración de principios políticos sino que, según me han contado, y juzguen ustedes la veracidad o no del razonamiento, esto se debe a un intento de facilitar el tránsito y de evitar los roces entre samuráis, ya que, como la mayoría de la gente ha venido siendo diestra a lo largo de la historia, la espada larga (lo digo porque hay otra corta) colgaba del lado izquierdo.
 
De esta manera no se chocaban al cruzarse y, por otro lado, hacía más fácil el guerrear ya que podías atacar con la derecha. Ya saben, cuando se crucen con algún anciano con bastón, pasen por la derecha, por lo que pudiera pasar.
 
Esto me recuerda a aquel correo electrónico que uno recibe periódicamente en el que se explica que la anchura de los raíles en los países occidentales (o tal vez en el mundo, ya me perdonarán, pero es que ya hace tiempo que no me ha llegado otra vez...) tiene su origen en la anchura de las cuádrigas romanas. Busquen, comparen y si encuentran algo mejor díganmelo para usarlo yo también.

sábado, julio 24, 2004

En el coche de papá...

Desconozco las cifras de siniestralidad de las carreteras japonesas, pero hay cosas que, a ojos de un español, resultan sorprendentes. Por ejemplo:

-En todos los cruces de Japón (de los que he visto, claro) la gente puede girar hacia todos los lados, símplemente esperando a que no venga nadie. En España sería un caos y una cacofonía de pitidos. Afortunadamente no he conducido por aquí todavía, porque sólo de pensar en los cruces me pongo a temblar.

-Creo que ahora se está considerando la posibilidad en España, pero, aquí, en los lugares donde ha habido gran cantidad de accidentes mortales hay un cartel que dice "En este lugar ha habido gran cantidad de accidentes mortales". Lo cual hace que te estremezcas cuando tienes que cruzar por allí, pero...

-A los japoneses les gusta "hacer de taxistas", aquí es raro que, cuando hay dos pasajeros, uno suba delante.

-Como en España hay motoristas completamente locos y conductores macarras, pero, en general, la gente suele ir despacio y tienen mucha paciencia. Otra cosa común es que también cuesta que la gente se ponga el cinturón cuando viajan detrás.

-Pero lo más alucinante es que aquí no está prohibido hablar por el móvil al conducir y es un espectáculo bastante habitual y, sin embargo, nadie cruza el semáforo cuando está en rojo para los peatones, aunque no se vea un coche a kilómetros.

jueves, julio 22, 2004

Entrevista a Kazuichi Hanawa

Os invito a que os paséis por la sección "entrevistas y textos" de la página web de Ponent Mon   (www.ponentmon.com) y leáis la entrevista que le hize a Kazuichi Hanawa, autor de "En la prisión". Libro recientemente publicado y que espero que todos tengáis.

Mi hijo vale más que las pesetas

Eso deben de estar pensando los padres del protagonista de una noticia aparecida en los telediarios nacionales de Japón y que tuvo lugar en un colegio cercano a mi casa. Si no, el niño estaría en un orfanato.
 
En Japón, los estudiantes se pasan mucho y discriminan a sus compañeros a la mínima. Por eso todos hacen lo mismo. Llevan  el mismo uniforme, el mismo tipo de mochila (de cuero, o similar, de color negro los chicos y rojo las chicas), etc....
 
Hay un gran número de suicidios infantiles y de acciones violentas entre compañeros. También son comunes las novatadas, putear al nuevo que se apunta al equipo de fútbol (o de lo que sea) haciéndole llevar las mochilas de todos...  Lo más alucinante es que esta gente está esperando a que llegue otro para poder putear ellos. Y yo más, deben de decir.
 
Esto ocurre a todos los niveles sociales (las suegras con las nueras es un caso típico, y las nueras están deseando que se casen sus hijos para tener alguien a quien hacer la vida imposible). Debo recalcar que, aquí, el tipo de lenguaje y lo que puedes o no hacer varia en función del rango de la persona a la que te diriges, y eso se mantiene generación tras generación. Nadie dice "a mí no me gustaba así que no lo voy a hacer". Gran parte de las relaciones se basan en la hipocresía y tampoco se habla claro, todo son giros del lenguaje para no decir. "No" es una palabra que no se escucha. Otro día más sobre esto.
 
Sin embargo, el caso que nos ocupa es de otro tipo, pero no menos frecuente. La extorsión. En las (malas) películas americanas estamos acostumbrados a ver al cabroncete de la clase quitándole el dinero del almuerzo al pardillo de turno. Pero eso son minucias para los japoneses. Aquí hablamos de dinero de verdad.
 
Los protagonistas son dos chavales de sexto curso de primaria. Uno extorsionaba al otro para que le diera dinero, y la víctima, utilizando la tarjeta de crédito de sus padres, ¡¡¡¡llegó a sacar más de un millón de yenes!!!! El mafiosete debió de pensar que tenía aseguradas las golosinas para toda la vida, pero... la avaricia rompe el saco.
 
Debería haber en las tarjetas de crédito una advertencia igual que la de los medicamentos, con aquello de "Mantener fuera del alcance de los niños"... yo la pondría incluso en la tarjeta de descuento del supermercado; por si acaso.

martes, julio 20, 2004

Del marrano me muero hasta por sus andares

Según un estudio que hicieron público el otro día por televisión, los japoneses, al contrario que los occidentales que, para andar, usamos la pierna desde la cadera, principalmente utilizan la pierna de rodilla para abajo. Eso crea el divertido efecto de los andares de pato o esa forma de andar de algunos, que parece que se muevan sentados.
 
Esto, probablemente, tenga su origen en la estrechez de los kimonos (aunque las clases bajas y los samuráis no los vestían) y la técnica de andar con las getas, las sandalias de madera tradicionales de Japón. Les dejo aquí unas fotos en sus dos versíones, de tacón alto y bajo. Y parecía que las plataformas era algo reciente...
 
Una ventaja de las getas era que, a la hora de una pelea, la gente se descalzaba, se las ponía en las manos y empezaba a repartir.


De tacón bajo.


Modelo Spice girls.

Su gobierno le desea una pronta recuperación señor Jenkins

Ya les  hablé de Mr. Jenkins, el desertor retenido en Corea y de su reunión en Yakarta con su familia. Pues bien, ahora se encuentra ingresado en un hospital japonés, donde le están tratando de sus dolencias. El gobierno norteamericano se comprometió a no pedir su extradición mientras esté hospitalizado, así que se prevé que su estancia sea larga, siga enfermo o no, hasta que se consiga un indulto.
 
Mi enfermedad más grave es la atracción que parezco ejercer sobre los mosquitos japoneses y su afición a picarme. No sé lo que tendrán, pero cada vez que me pican la inflamación supera el tamaño de un huevo (de gallina). Eso sí, el que me picó anteayer cayó fulminado entre mis manos tras cometer el vil acto. ¿Debo renunciar a mis ideales y lanzar una guerra preventiva contra los dípteros? Necesito un balneario.

Himnos de riego

Acabo de leer en la edición digital de El mundo que los japoneses acaban de convertir una maceta en un altavoz, para evitar que el diseño no desentone con la casa. Es decir, que ahora, los geranios cantan y serán ellos los que te canten al regarlos.
 
Les dejo el enlace para más información. www.elmundo.es/navegante/2004/07/20/laimagen/1090315228.html

lunes, julio 19, 2004

Iconoclastia

Voy a destruir un mito, ustedes me perdonarán. Los japoneses no hacen huelga y  no la hacen desde hace más de treinta años. Se quedan muy soprendidos de lo que en España se conoce como "huelga a la japonesa", es decir, que la gente trabaja más en vez de no trabajar. Si, por una hipotética razón, hicieran huelga, trabajarían menos que nosotros españoles. Esta vez, no son tan "raros" como se piensa habitualmente.
 
Los japoneses creen que todo el mundo es bueno, y que si su jefe no les sube el sueldo, no les da vacaciones o les despide directamente, no es para comprarse un coche nuevo o una cuarta o quinta vivienda, sino que es porque la economía está muy mal y no se puede hacer otra cosa.
 
Ahora que he empezado en este plan destroyer, cualquier día me da por escribir que Papá Noel y los Reyes magos no existen, que en realidad son los padres y que son una mentira para asustar a los niños y gastar en El corte inglés (Dios, ahora vendría bien una frase de la bruja Avería...).

Una pionera


Viva el mal, viva el capital.

Soy un electroduende y nadie me comprende


Foto: Shizuka Shimoyama
 
Lo prometido es duda, pero yo cumplo y aquí me tienen en una foto con auténticas ganguro de Shibuya. Como son muy diplomáticas salen sonriendo, pero la verdad es que se quedaron acojonadas cuando vieron que un extranjero les preguntaba en japonés. Normalmente la gente les hace fotos de lejos y como "sin querer", pero sin el como.
 
Como decía Alaska: no se ría de la bruja Avería.



sábado, julio 17, 2004

Reseñas

El amigo Jorgo ha montado una página web de reseñas de cómic, música, cine y todo lo que os podáis imaginar. Si os interesan estos apartados os recomiendo que le echéis un ojo y me comenta que, si os sentís con ganas, podéis colaborar con vuestras aportaciones. De momento la parte de reseás de la página sólo está en inglés, pero se está montando la sección en español y en breve estará disponible. El enlace es  www.jorgo.org, también lo podéis ver en la sección de enlaces.
 
A disfrutar.

Peluquería

El gobierno japonés anda metido en una polémica reforma de las pensiones que no está gustando a nadie. Como ya expliqué tiempo ha en la lista de correo, el gobierno elaboró una ley que le permite cortar la sesión de preguntas en el momento que quieran (es decir, siempre que les hagan una pregunta incómoda). También relaté que, cuando les preguntaban sobre la reforma de pensiones (que tienen más agujeros que un queso gruyere) cortaron la sesión y se montó una bronca parlamentaria que desembocó en las protestas del siguiente día, con los parlamentarios de la oposición hablando 3 horas cada uno de su familia, dónde compra, etc. y demorando los trámites paralmentarios de la forma más original posible. Diversión.
 
Resulta que la sesión de preguntas al gobierno se estaba retransmitiendo por la tele y, cuando el gobierno decidió cortar y la oposición se puso en pie (y casi hay hostias), salió un plano del ministro de Sanidad y Trabajo mirando indiferente el asunto mientras ajustaba su peinado cuidadosamente. Estos atusos le han hecho, a día de ayer, devolver el sueldo de un mes en señal de disculpa al parlamento. Y luego dicen que ir a la peluquería es caro...

viernes, julio 16, 2004

Corea del Norte (y del sur)

En España no se oye nada, pero aquí se habla a diario de Corea del Norte. Como ya sabéis está gobernada por un dictador, que heredó el gobierno de el antiguo dictador, que era su padre (esto me suena a monarquía). Este señor alberga poca simpatía hacia los japoneses, en parte por las barbaridades que hicieron en Corea durante la segunda guerra mundial (los actos del partido actualmente en el gobierno, una especie de PP a la japonesa, en honor a los soldados caídos en Corea durante la guerra no ayuda precisamente a las relaciones ni con Corea del norte, ni con la del sur), pero por otro lado está fascinado con las estrellas de cine japonesas y otras personalidades (como la maga Princess Tenko) y las quiere secuestrar.

Alguna vez se oye que los coreanos del Norte lanzan algún misil que cae en el mar de Japón, pero lo realmente preocupante, y lo que no se oye en España, es que, de vez en cuando, los coreanos vienen y secuestran a japoneses. Se los llevan a Corea del Norte para lavarles el cerebro y devolverlos como espías, o bien les obligan a casarse entre ellos para que tengan hijos y les crean un pasado falso como coreanos... no sé muy bien con qué fin.
 
El caso es que hace poco, Junichiro Koizumi, el presidente japonés (conservador y proestadounidense), visitó a Corea del norte y consiguió que liberaran a unos cuantos de estos secuestrados (el resto el gobierno norcoreano dice que han muerto en algún accidente...) a cambio de pagar una millonada al gobierno del dictador. Luego, esta gente se llena la boca diciendo que no se negocia con terroristas, que bla y que bla, y cuando había japoneses secuestrados en Irak, Koizumi se negó a retirar las tropas... en fin.
 
Hace unos años, el gobierno coreano concedió un permiso a ciertos ciudadanos secuestrados para que volvieran a Japón a visitar a su familia unos días. Cuando acabó el plazo se negaron a volver, a pesar de que tenían a sus hijos y consortes en Corea. Ahora, estas familias se han reunido, pero los hijos no quieren ir a Japón, en primer lugar porque su país es Corea del norte y allí tienen a sus amigos y su vida, y en segundo lugar porque la tele y la educación en Corea del norte es totalmente antijaponesa y endiosa al dictador (Nuestro gran lider ha inaugurado un pantano... o ha pescado el campanu otro año más...). Así que recelan.
 
Ahora un caso famoso es el del señor Jenkins, un soldado americano que desertó para entrar en Corea del Norte y al que, una vez allí,  le obligaron a casarse con una japonesa con la que tuvo dos hijas que rondan ya los veinte años. Esta gente ha sido liberada, o comprada, por los japoneses, pero como Jenkins está considerado como un traidor al ejército americano no se atreve a salir de Corea. La familia se ha reunido en Yakarta esperando a ver qué hacen. El hombre está bastante machacado para su edad y están buscando la manera de llevarlo a Japón sin que lo detengan mientras intentan conseguir una amnistía.
 
Por otra parte, Corea del sur está de moda. En la tele triunfa un culebrón llamado "Sonata de invierno", donde hay dos enamorados que, al final, resultan ser hermanos... en fin. Las japonesas están locas por el protagonista, le llaman Yon-sama (sama es un sufijo que denota gran respeto por alguien). Incluso hay viajes a Corea para visitar los lugares donde se filmo la serie. A partir de aquí, los japoneses han decidido que lo coreano (del sur) mola. Mientras, en Corea de sur, tras muchos años de prohibición sobre todo lo que fuera japonés, los productos nipones empiezan a entrar con fuerza, a pesar de los actos ya citados del Jiminto homenajeando a los soldados japoneses. Esto sí se vio en España, con los coreanos cortándose dedos en señal de protesta. Por supuesto, el sector rancio y conservador japonés tampoco ve bien a los inmigrantes coreanos, chinos,  filipinos o peruanos, que es lo que más abunda. Pero esto, afortunadamente, va cambiando a mejor. Por lo menos ,el trato que recibe la gente en inmigración está a años luz de lo que pasa en España (también depende de quién te atienda, pero...)
 
Resumiendo, que las cosas están complicadas con el país que inventó el taekwondo. Seguiremos informando, a menos que me secuestren...
 
Pd- Koizumi quiere establecer un acuerdo militar con Estados Unidos para que las tropas japonesas (perdón, el Ejército de autodefensa de Japón) apoyen a las norteamericanas cuando éstas lo pidan. Como está prohibido por la constitución que el ejército japonés (perdón, las Fuerzas de autodefensa) salga de territorio patrio, quiere cambiarla. Aunque claro, para mandarlas a Irak, se pasó por las narices la constitución y ahí sigue...

jueves, julio 15, 2004

Megacalabacín


Hablando de comida, vean el ejemplar de calabacín que encontré en un mercado de Mashiko. Tiene que ser del huerto de Godzilla por lo menos... Hablar, no hablaba.

Soja

En España, casi no se come nada de soja. Yo recuerdo los brotes de soja para ensalada y la salsa de soja de los restaurantes chinos y japoneses, pero aquí hay mil y una maneras de comer soja y sus derivados, además de lo ya expuesto.

-Edamame:Literalmente "legumbre en rama", no es sino la soja temprana, con apariencia de judías verdes, que se cuece con sal y de las que se comen sólo el interior de la vaina. Suele acompañar a un buen vaso de cerveza.

-Tofu:También se puede encontrar en España buscando un poco. "Queso" de soja. Como todo, buenísimo.

-Okara:Restos de la fabricación del tofu. Es como una pasta, sabe bien y si lo comes a la vez que el tofu obtienes todas las propiedades de la soja.

-Atsuage: Tofu frito. Es como el pan, por fuera una especie de corteza y por dentro tofu. Hay varios tipos, pero muy similares.

-Aburaage: La cortecilla del atsuage. Se puede usar en la sopa de miso o para hacer inari sushi envolviendo arroz en ella.

-Natto:Soja fermentada. De olor fuerte y aspecto pegajoso. No apto para todos los paladares. Si dices que te gusta asombrarás a todos los japoneses (a mí me encanta)

-Leche de soja: Pues eso... sabe a legumbre, pero está buena. Si le echas cacao en polvo no se nota el sabor y deviene en algo muy interesante también.

Probablemente haya todavía más derivados, pero de momento sólo me he encontrado con estos. Como siempre, seguiré informando. Otro día les cuento sobre los dulces de judías pintas, que son tremendos.

martes, julio 13, 2004

El uno más uno, que te lo expliquen por la tarde, niño

En Japón, como en muchas partes, queda elegante decir que tus hijos van a una buena escuela privada. Uno, que estudió en colegio público durante el periodo que medió entre la época en la que los profesores pegaban a los alumnos y la época en la que los alumnos pegan a los profesores, y que ha llegado a ser el mismo Don nadie que muchos de los que fueron a colegios privados, duda bastante de la efectividad de esta medida.

Estos colegios privados tienen una lucha encarnizada entre sí y, por lo visto, ponen unos exámenes de admisión cada año más difíciles. Esto resulta absurdo porque si siguen subiendo el nivel llegará un momento en que alcanzará la totalidad del currículo y el ingresar en una escuela ya carecerá de sentido porque no habrá nada que enseñar y se pasará directamente a la universidad.

Para ello, el 99% de los alumnos japoneses se pasa la tarde en una academia de repaso (en mis tiempos iban aquellos que no podían seguir el ritmo del colegio) y no tienen vida. Investigando un poco me han comentado que, como los profesores del colegio dan por hecho que todos los alumnos van a ir a una academia, consideran que ellos no están para explicar, que ya está la academia, y que el colegio es un lugar para hacer ejercicios...

A mí, en BUP me dió clase de Matemáticas y Física y Química mi tía y luego una vecina una temporada, pero lo de aquí es pasarse un poco...

domingo, julio 11, 2004

Escalofríos

A pesar de lo que pueda parecer por las ganguro (y ya sé que puede parecer cualquier cosa), el ideal de belleza de las chicas japonesas es Blancanieves, ser más blancas que la leche, la cal y el nácar juntos (aunque, gracias a Dios, al Buda y a los dioses hay honrosas excepciones).

Ahora que el Sol castiga, me dan pampurrias cuando salgo a la calle y veo a las japonesas cual remedo de nuestras abuelas que iban a trabajar al campo casi con burka. El equipamiento necesario para ser una buena japonesa de hoy en día incluye:

-Sombrilla (si está nublado dicen que es para protegerse de los rayos UVA, y en España la gente paga por ellos...)
-gorro o visera
-gafas de sol
-mascarilla antialergia reaprovechada contra el sol
-bufanda (sí, sí, como lo oyen) o pañuelo
-guantes tipo Gilda
-falda larga o pantalón largo
-crema contra el sol

Como si se tratara de Mister Potato, el equipamiento es al gusto de cada cual, pero he visto gente muy completa...

Ustedes mismos, ya no es que a uno le guste ver a las chicas en vez de a un montón de ropa que se mueve, sino que si Asterix y Obelix fueran Ainu seguro que dirían "Están locos estos japoneses..."

viernes, julio 09, 2004

Momoe Yamaguchi

Momoe Yamaguchi es una cantante japonesa de los años 70, que, como muchas artistas de la época, se retiró totalmente después de casarse. Es una especie de leyenda en Japón y muchas japonesas la admiran por su forma de cantar y, principalmente, por su vida.

En casa, tenemos sus grandes éxitos y no puedo sino recomendarles que se hagan con ellos, por lo menos con Cosmos (es un tipo de flor) y Playback part 2. Brutales, la primera una balada con una preciosa frase de piano y la segunda un rock guitarrero años setenta. Suena muy actual. Pena que, por estar en japonés, no se conozca en el extranjero. Pero les aseguro que les va a encantar.







Ganguros

Si pasean por Shibuya o Harajuku, sin duda podrá encontrarse con las "ganguro", que literalmente significa "cara negra", ya que la llevan muy maquillada y, generalmente, con una raya blanca, para contrastar, debajo de los ojos.

El grado de "elegancia" varía bastante de una a otra, desde el tipo pijo a las de aspecto "Yamamba" (explicaré el termino otro día). Prometo poner fotos de verdad en cuanto vea alguna un día que lleve la cámara.

A su favor, diré que se comenta que son muy amables y, por lo visto, cocinan muy bien, porque como no suelen ir a la universidad, aprenden de sus madres.

También existe una versión masculina, hábiles en las tareas de bricolage.

Disfruten las fotos:


La profesora de Arguiñano


Las reinas de la moda


Fans de los Rolling Stones


Versión conquista suegras


Es como un ciervo

lunes, julio 05, 2004

Performace gastronómica


La señora Kawashima, que es como una segunda, tercera o cuarta madre para nosotros, nos invitó a comer en un Teppan Yaki, restaurante donde en cada mesa hay una plancha y un cocinero preparando tu comida delante de ti de forma muy elegante, por supuesto. Eso sí, no te da la comida en la boca, tienes que comer solo.

Si tienen dinero o conocen a una señora Kawashima, les recomiendo que vayan.

The Beatles at home


Uno no debería sorprenderse de nada después de ver en España gente con iguanas o serpientes como mascotas, pero los niños japoneses sienten una especial fascinación por los escarabajos de la foto (Conchu) y los crían en esas minijaulas. Por supuesto que se vende comida gelatinosa para escarabajos etc.

Pregunté en la tienda, pero, por mucho que insistiera, me aseguraban que los bichos no digievolucionaban, no tenían ataques secretos y no había competiciones clandestinas de escarabajos. De todas formas pueden encontrar solaz, si son capaces, contemplando la foto de John, Paul, George y Ringo, que está escondido.

A mi abuela le daría un infarto.

Kuru Kuru

Los japoneses dicen que pone Kuru kuru, pero yo quiero saber qué leen ustedes en el cartel de este restaurante de ramen. Debo decir que estaba bastante buena la comida, pero el nombre me resulta sospechoso. ¿Ustedes entrarían allí?





Miren a ver qué pone.